Fernando Simón en rueda de prensa el 3 de diciembre de 2020

Fernando Simón valora tomarse una aspirina antes de recibir la vacuna

El director del CAES ha recordado que el ácido acetilsalicílico también tiene efectos secundarios

La vacuna de AstraZeneca sigue generando preocupación tras los últimos casos de efectos secundarios graves, algunos con resultado de muerte. Ante el miedo a ponerse la vacuna han circulado algunos consejos como tomar una aspirina antes, algo a lo que Fernando Simón ha respondido en su última rueda de prensa.

El director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES) ha dicho que quien lo considere oportuno puede hacer, pero también ha advertido que la aspirina también tiene efectos secundarios. En todo caso, Simón ha recomendado no automedicarse y ha recordado que todas las vacunas aprobadas son seguras.

La recomendación de tomar un analgésico antes de vacunarse no es nada nuevo. De hecho fue Sanidad quien recomendó tomar paracetamol antes de recibir la vacuna, y cada 6 horas en las 24 horas posteriores. Lo hizo en la actualización de la estrategia de vacunación tras la aparición de los primeros efectos secundarios de AstraZeneca, en febrero.

La aparición de síntomas recurrentes como fiebre, escalofríos, malestar, dolor muscular y de cabeza, llevó al ministerio de Sanidad a hacer esta recomendación. El paracetamol no disminuye la eficacia de la vacuna y está indicado como método de prevención del malestar, algo que también sucede con el ácido acetilsalicílico, o sea, la aspirina.

En esta ocasión, Simón se ha mostrado escéptico sobre los efectos de la aspirina: «Creo que tomar ácido acetilsalicílico no va a cambiar sustancialmente ningún riesgo a nadie. Si alguien quiere tomar una aspirina, bueno, pero que sepan que incluso la aspirina tiene efectos secundarios, igual que la vacuna». En todo caso, ha señalado que «automedicarse no es una buena práctica».

En paralelo, ha defendido los aspectos positivos de la vacuna de AstraZeneca, que ha definido como «una de las buenas armas que tenemos para acabar con la epidemia». Simón entiende «que pueda haber generado dudas en la población», pero recuerda que es un medicamento avalado por la agencia del medicamento y sometido a los protocolos de farmacovigilancia del ente europeo.

El director del CAES ha puesto en una balanza «el riesgo muy bajo, extremadamente bajo de la vacuna, con el asociado a la enfermedad». En España, 2,5 millones de personas se han puesto ya la vacuna de AstraZeneca solo doce han tenido reacciones graves. «Cuando salen con su dosis puesta, salen con una sonrisa de oreja a oreja», ha dicho Simón.

Sin embargo, los casos de efectos graves de la vacuna que acaban en muerte aumentan y esto genera una gran desconfianza entre la población. El último ha sido Mario, un profesor de 30 años que se puso la vacuna de AstraZeneca y tuvo un trombo cerebral mortal. Hace pocos días, otro hombre murió en España por derrame cerebral tras recibir la dosis. Estos casos se han puesto en conocimiento de la Agencia Europea del Medicamento que lleva a cabo la investigación.

Efectos secundarios de la aspirina

La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios ha establecido una serie de efectos secundarios comunes de la aspirina, en 1 de cada 100 personas. Estos incluyen trastornos gastrointestinales, respiratorios, circulatorios y dermatológicos. Estos son los efectos secundarios frecuentes de la aspirina:

  • Trastornos gastrointestinales: úlcera de estómago, úlcera de intestino, sangrado gastrointestinal, dolor abdominal, digestión pesada, ardor, acidez, molestias gástricas, náuseas y vómitos.
  • Trastornos respiratorios: dificultad para respirar, asma, espasmo bronquial, congestión nasal y rinitis.
  • Trastornos dermatológicos: inflamación e hinchazón en la cara, labios, boca, lengua, garganta, dificultad al tragar o respirar, y picor.
  • Trastornos circulatorios: posible aparición de trombos, cuando se administra en dosis altas.

Además hay una serie de efectos secundarios poco frecuentes, que aparecen en 1 de cada 1.000 personas, y que incluyen trastornos en el hígado, anemia, y un síndrome llamado Reye en menores de 16 años. Cuando se toma aspirina de forma prolongada, pueden aparecer mareos, ruidos en el oído, sudoración, dolor de cabeza, confusión, insuficiencia renal e inflamación del riñón.

Ante la aparición de síntomas como el malestar o dolor de estómago, trastornos en la piel, dificultades para respirar, cambio en el aspecto de la orina, hinchazón de la cara o sordera, se recomienda interrumpir el consumo de aspirina y consultar al médico.