Fernando Simón en una rueda de prensa sobre el estado de kla pandemia el lunes, 18 de enero del 2021

Fernando Simón muestra su preocupación por lo que llega ya a España

El fin del estado de alarma continúa planteando dudas sobre las próximas decisiones del Gobierno

El 9 de mayo se atisba en el horizonte una preocupación palpable por muchos miembros del Gobierno que observan en la mayoría ciudadana una necesidad de cambio. El estado de alarma terminará entre la madrugada del sábado al domingo, y como principal estrato de población el foco de opinión pública vuelve a situar su mirada sobre los más jóvenes, ya que el riesgo de relajar las medias puede provocar un repunte que frenaría en seco la fase de descenso que reflejan los datos.

Tanto el director del CCAES, Fernando Simón, como la secretaria de Estado de Sanidad, Silvia Calzón, han reiterado que la decisión debe ser tomada, ya que se restringen derechos fundamentales de la ciudadanía, por medidas como el toque de queda o los cierres perimetrales. Simón ha confirmado que las demarcaciones territoriales dispondrán de herramientas para controlar un repunte de los enfermos, pero asegura que a pesar de que la situación sea ahora favorable no es un buen momento para bajar la guardia.

«No deja de ser un punto de preocupación, que pueda haber una falsa percepción de lo que implica el estado de alarma. El riesgo existe, no podemos descartar que pueda pasar, probablemente no o tendrá un impacto parecido a la cuarta ola, si es que pasa algo» comentó el miembro del Ejecutivo en una rueda de prensa otorgada en el Ministerio de Sanidad.

Una cuarta ola que mantiene a todo el mundo en vilo

Y es que las noticias que provienen desde India desaniman el argumento de los planes de vacunación. A pesar de ello, asegura que el impacto poblacional que podría tener una nueva ola de contagios no sería tan notorio como ha podido resultar en otras ocasiones, sino que el modelo matemático que adoptaría la curva sería de carácter ondulante, y no tanto en forma de picos.

«No se puede descartar nada, pero hay que ser prudentes» comentó al referirse al fin del estado de alarma y a los cierres perimetrales que dejarán de afectar a la mayoría de comunidades españolas. Tanto el director del CCAES como la secretaria del Estado de Sanidad han reiterado que los diferentes territorios poseen las herramientas para poder controlar la pandemia sin llegar a medidas de carácter restrictivo. «Será una batalla complicada y todas las comunidades tendrán el respaldo del Ministerio de Sanidad» aseguran los miembros del Gobierno.

Aunque sea cierto que los responsables autonómicos poseen recursos para actuar contra la expansión del virus algunas propuestas deberán ser validadas por los tribunales superiores de justicia, y en última estancia será el Supremo el encargado de decidir si se llevan a cabo o no.

Un conflicto que sigue patente entre poderes

Continúa siendo uno de los principales temas a discutir entre el gobierno central y los mandatarios políticos de las diferentes demarcaciones territoriales. La mayoría de ellos rechazaron ante Carolina Darias el decreto que hace recalar en el Supremo la última palabra sobre las decisiones que se vayan a llevar a cabo. La postura se demandó de tal manera que se solicitaron herramientas consensuadas, pero por parte de los dos portavoces la decisión era inamovible.

Tanto Simón como Calzón defendieron en nombre del Ministerio de Sanidad que se apliquen las medidas de aforos u horarios que tienen a su disposición en el Plan de Actuaciones Coordinadas, y en caso de que no sea suficiente, que lleven el caso a los tribunales. «Yo no plantearía líneas rojas comunes, habrá que hacer una correcta evaluación del riesgo en los distintos territorios» comenta simón, en base al argumento de que todas las medidas deben ser «iguales para todos» y no adaptarse a cada comunidad.