Fotografia de un hospital saturado de enfermos de coronavirus

Febrero de 2021, el peor mes de la pandemia: más que marzo de 2020

Los contagios de la cepa británica se pueden sumar al repunte de las fechas navideñas, la llegada del frío y el cansancio de la población

La evolución de la pandemia hacía pensar que tras la primera gran oleada en el mes de marzo vendrían sucesivas oleadas de menor tamaño. Sin embargo, la llegada del frío, el cansancio de la población, la relajación de las fiestas navideñas y la aparición de variantes más contagiosas del virus han cambiado el signo de los acontecimientos, para mal.

La combinación de estos factores hace temer que el próximo mes de febrero será el peor de toda la pandemia, más que marzo del año pasado. El caos que ya se está viviendo en el Reino Unido es un toque de atención, y en España los especialistas piden más medidas.

Muchos siguen viendo con escepticismo que la situación en Reino Unido se pueda vivir en España. Tampoco parecía que el virus de Wuhan fuera a llegar a Europa, o que la oleada de contagios y muertes en Italia sucediera también en España. Pero sucedió. Los expertos piden no cometer el mismo error y prevenirse ante lo que puede estar viniendo ya.

Por ahora, la gran preocupación de las autoridades en España es conocer el alcance real de la presencia de la nueva cepa en el territorio. El último dato de Sanidad apunta a 60 casos en varias autonomías, aunque muchos otros están en estudio y algunos pasan desapercibidos al no disponer de la tecnología necesaria para detectarlo.

Lo que Sanidad no cuenta es en qué porcentaje de casos se efectúa la secuenciación del genoma. En Inglaterra, por ejemplo, se secuencia el 10% de todos los positivos, y esto permite saber que en las zonas sur y sureste del país, incluido Londres, supone ya el 80% de los casos, y en el resto de áreas va por el 50%. 

El dato es demoledor: 1 de cada 30 ciudadanos en Londres está infectado, lo que supone una incidencia de 2.871 casos por 100.000 habitantes. Ninguna otra gran ciudad del mundo ha llegado hasta ahora a esta cifra. La velocidad de reproducción es de 1,87 y esto significa que los casos se duplican semanalmente. El riesgo de rebrote es de 5.368.

En España, Sanidad se limita a decir que están trabajando en los protocolos de secuenciación y que en los próximos días habrá más datos. Pero a fecha de hoy no tenemos una información real de la circulación del linaje en España. 

Un confinamiento corto y duro

Uno de los primeros que habló sobre el peligro de la nueva cepa fue José Martínez Olmos, ex secretario general de Sanidad, que lamenta la falta de transparencia en España. «Para detectar la variante y saber que circula hay que buscarla. Sería conveniente saber lo que se está haciendo, dónde se hace y qué resultados se obtienen de la búsqueda y el descifrado genómico de los casos», apunta.

La cepa apareció a finales de septiembre, pero la explosión de casos se produjo dos meses después. Fue entonces cuando las autoridades británicas dieron la voz de alarma sobre una nueva mutación, aparentemente más contagios. Por aquel entonces la nueva cepa ya estaba viajando por toda Europa y en cuestión de días se había propagado por varios países.

En España se han detectado casos de las mismas mutaciones en pacientes que no habían viajado al país ni se habían relacionado con personas que viajaron. Lo cual hace sospechar que la nueva variante lleva por lo menos un mes en España, antes de que se impusieran las nuevas restricciones a la llegada de viajeros. 

Y lo que es más importante, la nueva variante podría estar actuando en la subida de la tercera ola. Sin embargo, el Gobierno no ha cambiado sus planes, y se limita a ordenar que las comunidades autónomas apliquen las restricciones previstas en el estado de alarma. De momento, se descarta el confinamiento domiciliario.

Alerta máxima en Europa

Los análisis matemáticos plantean dos escenarios posibles. En el mejor de los casos se mantendría el número actual de contagiados y fallecidos. Pero si al repunte de las fiestas navideñas se le añade el aumento de casos provocado por la nueva cepa, el escenario será mucho peor y podría superar no solo la segunda ola, sino también la primera. 

Los expertos señalan que por lo que se está viendo en Reino Unido, la situación podría ser incluso peor que en marzo de 2020. El frío hace que cerremos las ventanas cuando deberíamos abrirlas, apuntan. Y a pesar de haber empezado con la vacunación, los efectos no se verán hasta dentro de unos meses. Mientras, los contagios en Europa van como un tiro.

La Organización Mundial de la Salud advierte que «Europa debe aumentar sus esfuerzos para frenar la pandemia porque los casos aumentan en la región debido a la nueva cepa aún más contagiosa». Según el organismo, esta podría reemplazar progresivamente a las que ya están circulando en la zona, como ha sucedido en Reino Unido y Dinamarca.

Ante este panorama, expertos y sanitarios piden enfurecer las medidas y la consigna general es que se aplique un confinamiento duro y corto. El ex ministro de Industria Miguel Sebastián aboga por un confinamiento breve pero estricto: «Se podría permitir salir a pasear, que ya se ha demostrado que no aumenta el riesgo».

Un 50% más contagiosa

Mientras tanto, se sigue investigando el alcance de la transmisibilidad de la nueva cepa. Porque algunos científicos dudan de que sea verdaderamente más contagiosa y apuntan a una relajación de las medidas como causa del repunte de los casos en Reino Unido. Sin embargo, varios estudios ratifican la sospecha de las autoridades británicas.

El más reciente determina que los infectados con la cepa británica habían contagiado al 15% de las personas con las que habían tenido contado mientras que el resto se lo habían pasado al 11%. Aunque parezca una diferencia pequeña, comporta un aumento real de la capacidad de contagio del 50%. 

La buena noticia es que la cepa no es más letal, o al menos no hay evidencias de ello. Pero ciudadano, porque según los expertos es mucho más peligroso una cepa más contagiosa que una cepa más letal. Según un simple cálculo matemático, a las tres semanas de propagarse una cepa un 30% más contagiosa habrá causado el doble de fallecidos que una cepa un 30% más letal. Se llama crecimiento exponencial, y es la gran amenaza de lo que cada vez más parece una realidad: la tercera ola será la peor.