Sanitario vacunando en el brazo a una persona

Un familiar se niega a vacunar a un anciano en una residencia española

Será la justicia quien decida sobre el caso

La campaña de vacunación contra el Covid ya está en marcha en toda España, siendo las residencias de ancianos, el lugar donde se están administrando las primeras dosis. Pese a que las últimas estadísticas del CIS reflejaban que todavía hay un alto porcentaje de españoles que no se la querían poner, de momento durante las primeras vacunaciones no se están produciendo muy pocas negativas. 

Los datos que manejan las diferentes comunidades es que entre los residentes y trabajadores, la mayoría está dispuesto a vacunarse. Sin datos todavía oficiales de los primeros días, algunas avanzaban hace unos que el 80% si lo haría de manera inmediata, como Asturias, o que solo un 3% de sus ancianos y un 12% de los trabajadores se habían negado, datos de Aragón. 

Pero claro lo que no se puede controlar es la decisión que puedan tomar en este sentido los familiares de una persona mayor que no está en plenas facultades de decidir por sí mismo. Se puede dar el caso que la familia no quiera que está persona se vacune. Y esto es lo que habría ocurrido en una residencia de Sevilla, según recoge el 'Diario de Sevilla'. 

El caso habría sido en puesto en conocimiento de la Sección de Personas Mayores y de Protección de Personas con Discapacidad de la Fiscalía de Sevilla. Está siguiendo el protocolo establecido ha abierto un procedimiento judicial para que sea un juez el que determine si se ha de proceder o no a la vacunación de este anciano. 

Fiscalía defiende que los familiares no tienen derecho a tomar esta decisión 

Sobre la iniciativa de judicializar la decisión de la familia, el fiscal delegado de Personas Mayores, Norberto Sotomayor explicaba en el medio citado que es una situación que hay que «resolver jurídicamente». Y ponía un ejemplo de cuando se suelen producir este tipo de acciones: «como cuando los testigos de Jehová se han negado a que se hagan transfusiones de sangre a sus hijos menores de edad». 

El estamento fiscal reconoce que se esperaba que se pudieran producir algunas negativas por parte de familiares o de tutores de las personas mayores que no puede decidir por sí mismas. Aun así, recuerdan que «a regla general es que hay que ponerle la vacuna a todo el mundo». Lo único que lo podría evitar es «causa justificada, un informe médico que diga que la persona tiene algún tipo de incompatibilidad con la vacuna, una alergia o una enfermedad que hagan no aconsejable», justifica Sotomayor. 

La postura sobre este aspecto de la fiscalía sevillana es clara. No ve que haya un espacio legal que justifique que un familiar o un tutor legal pueda decidir sobre si «su padre o madre no se le ponga la vacuna». En su opinión la ley es clara en este aspecto. Todos los residentes de centros geriátricos que no puedan decidir por sí mismos, han de ser vacunados sí o sí, aunque su entorno familiar este en contra. 

Toda persona adulta que esté en su «sano juicio», explica el fiscal, puede tener todo el derecho a no vacunarse, ya que recordamos que la vacuna no será obligatoria en España. «Lo que no puede uno es tomar una decisión por otro y sobre todo si la misma es contraria a la salud de la persona», insistía. Eso sí, el Gobierno ya ha dejado claro que se va a registrar a todos aquellos que no se vacunen. De momento, este es de los primeros casos que llegan a los tribunales, pero no sería de extrañar que estos se multipliquen a medida que avanza la campaña de vacunación.