Un sanitario con una jeringuilla y un frasco de la vacuna de AstraZeneca

Fallece una segunda enfermera del mismo país que tuvo trombos tras ponerse la vacuna

Las dos tenían menos de 50 años, una de ellas 30, y no tenían especiales problemas de salud

La preocupación por la vacuna de AstraZeneca ha ido en aumento desde que se dieron a conocer la semana pasada varios casos de personas que habían sufrido una trombosis tras recibir la vacuna. Aunque todavía está por determinar si hay una verdadera relación entre la vacuna y estos síntomas, diferentes países europeos, incluida España, ya han decidido suspender su administración. 

Todo después que el pasado jueves Austria y Dinamarca dieran la voz de alarma y fueran los primeros en tomar esta decisión. Con el paso de las horas, les siguieron otros países como Noruega, que también comunicó la detección de por lo menos 3 casos entre su personal sanitario. 

Concretamente, los tres habrían sido hospitalizados tras detectarles hemorragias, coágulos en la sangre, además de trombocipotenia, una cantidad anormalmente baja de plaquetas. Este mismo lunes habrían confirmado el fallecimiento de una segunda sanitaria que habría ingresado, como sus compañeros, el pasado fin de semana en el Hospital Universitario de Oslo. 

Todos habrían sufrido un cuadro clínico «inusual», como explicábamos antes, tras haber recibido la primera dosis de la vacuna de AstraZeneca. «Presentan una combinación muy rara de baja cantidad de plaquetas, trombos en vasos sanguíneos pequeños y grandes y hemorragias. Otros casos con síntomas parecidos han aparecido en varios países europeos», explicaba el director de la Agencia Noruega del Medicamento, Steinar Madsen. 

Esta segunda fallecida sería una mujer de 50 años que se encontraba «bien de salud» antes de recibir la vacuna. Este fallecimiento, que se produjo el domingo, es el segundo en el país, después que otra enfermera de 30 años muriera 10 días después de recibir la vacuna. Austria y Dinamarca también han notificado muertes tras recibir la vacuna

España suspende su uso pero pide tranquilidad

Mientras algunos países confirmaban los primeros fallecidos, la ministra de Sanidad, Carolina Darias, confirmaba este lunes por la tarde que había un caso en España de una persona con trombosis de senos venosos tras haber recibido la vacuna de AstraZeneca. Aunque tanto ella, como María Jesús Lamas, directora de la Agencia Española del Medicamento, descartaban dar más detalles, se podría tratar de una joven farmacéutica de 26 años

Pese a la suspensión en nuestro país, Darias y Lamas coincidían en decir que es una medida temporal y que el número de personas detectado con este tipo de trombosis es muy bajo. «Son pocos casos, 11 de momento, y se han puesto 17 millones de vacunas de AstraZeneca en el mundo», decía la directora de la AEMPS. A lo que la titular de Sanidad añadía que «la vacuna de AstraZeneca se ha inoculado a 939.534 personas en España y solo se ha dado un caso de trombosis». 

Pero el principal mensaje que querían trasladar a la población es de tranquilidad. «El número de trombos detectado está por debajo de lo que cabe esperar en la población general cuando no se está vacunando», explicaba María Jesús Lamas. Y Carolina Darias también dejaba claro que  «la trombosis que han sufrido los pacientes de los casos conocidos es muy específica, muy concreta. Estas alertas han surgido porque el sistema de farmacovigilancia funciona»

Recordando que «sufrir un efecto adverso es probable con cualquier medicamento», Lamas insistía en que la posibilidad de sufrir estos trombos es «altamente improbable». Pero por si acaso explicaba con detalle cuáles pueden ser los síntomas vinculados con los casos de trombosis: «Dolor de cabeza muy intenso (especialmente inusual e incapacitante) acompañado de vómitos, sangrados irregulares; que empeora al tumbarse y no mejora con analgésicos». Y recalcaba que «estos no son los síntomas normales de la vacuna, que sí que pueden incluir dolor de cabeza, pero mucho menor».