La mano de un niño con una intravenosa

Preocupación en España por un virus que afecta a los niños: 'No hay más camas'

Una afección que es la principal causa de hospitalización de lactantes

El coronavirus ha relegado a un segundo plano el resto de patologías. Sin embargo ahora, cuando el Covid se mantiene a la baja, han empezado a emerger otras enfermedades.

Así ha sucedido con el virus respiratorio sincital (VRS). Se trata de una afección que suele aparecer entre octubre y marzo, pero que este año ha aparecido en abril.

Es la principal causa de ingreso en los infantes más pequeños y los lactantes, aunque es más común en niños mayores y adultos.

Preocupación por el aumento de casos de VRS

Según los datos del último informe semanal de vigilancia, elaborado por el Instituto de Salud Carlos III, se han identificado 42 detecciones de este virus.

Una gran incidencia que ha aumentado durante la última semana, cuando se han diagnosticado 10 casos entre 282 muestras. 

«La vigilancia centinela de la infección respiratoria aguda ha mostrado un incremento en la incidencia, en población infantil, paralelo al nivel de casos de VRS», ha recogido el informe epidemiológico semanal de la Comunidad de Madrid. 

Una situación que ha preocupado a los sanitarios porque se trata de un «virus de invierno», pero que este año ha aparecido en abril.

«Estamos todos muy desconcertados», ha destacado Cristina Calvo, la jefa de Servicio de Pediatría Hospitalaria, Enfermedades Infecciosas y Tropicales del Hospital Universitario de la Paz, a '20 minutos'.

«No tenemos camas»

Esta especialista ha señalado, además, que en el centro médico hay varios menores ingresados a causa de esta afección.

Entre 15 y 20 niños se encuentran hospitalizados en planta y entre 5 y 6 en la Unidad de Cuidados Intensivos.

«Las urgencias están llenas. No tenemos camas para ingresar», ha lamentado Cristina. «No estamos como en diciembre de 2019, pero nos acercamos peligrosamente». 

Madrid registró el último pico normal antes del 2020 y desde entonces no se había vuelto a dar una cifra tan alta.

«Esta noche no había camas para trasladar, aunque por la mañana se dan altas y se quedan camas libres, estamos en una situación complicada».

El Hospital Universitario de la Paz no es el único que está viviendo esta situación, lo mismo está sucediendo en el Hospital Pediátrico Niño Jesús. 

«Estamos ahora como en octubre o noviembre de un año normal, con muchos catarros, anginas, gastroenteritis y bronquiolitis», ha confirmado Gonzalo Oñoro, pediatra de Atención Primaria. 

El Hospital Gregorio Marañón también está sufriendo las consecuencias de la bajada del coronavirus, tal y como ha afirmado Paula Vázquez. 

La jefa de Urgencias Pediátricas habla de un «brote pequeño que sube lentamente» desde hace un mes y que ha aparecido de forma inesperada. 

Posibles causas del brote

Todos los expertos coinciden en que una de las posibles causas es la falta de inmunidad que se ha adquirido tras un invierno con mascarilla

«En el momento actual hay una población infantil que no dispone de inmunidad desarrollada frente al virus», ha destacado García-Salido. 

«Esto incluye a todos aquellos niños que nacieron más tarde de marzo de 2020 hasta el momento de recirculación». 

«Son niños 'naive' para este agente lo cual les hace susceptibles a ser infectados y por lo tanto participar en su transmisión».

La doctora Vázquez ha señalado que el pasado otoño no se administraron inmunoglobulinas como suele ser habitual para proteger a bebés prematuros. 

Estos infantes son especialmente vulnerables a esta enfermedad, junto a los menores de tres meses y a los que tienen patologías previas.

Sin embargo, se prescindió de esta prevención porque en aquel momento esta afección «no estaba circulando».

Se trata de una enfermedad que se transmite por gotitas y no por aerosoles y, en gran medida, «por contacto directo con secreciones».

Aunque los expertos han señalado al coronavirus como el causante del desplazamiento, han subrayado que aún es pronto para ponerse de acuerdo. 

«Debemos asumir que quizá no seamos capaces de comprender completamente por qué ocurre esto ahora», ha expresado García-Salto. «Está claro que debemos buscar respuestas, pero quizá seamos incapaces».

«Las epidemias invernales duran unos dos meses y estamos quizá pasando el ecuador. No sé cómo evolucionará porque es nuevo».