Imagen de archivo de una mascarilla desechable

Polémica con un tipo de mascarillas: los expertos advierten de su poca eficacia

Los especialistas han advertido sobre la nula eficiencia de las mascarillas de rejilla

El uso obligatorio de la mascarilla ha provocado que se conviertan en el complemento estrella del 2020. Sin embargo, no todos los tipos de estos equipos de protección son eficaces y por eso los expertos han querido advertir sobre el peligro de un EPI que se está poniendo de moda: las mascarillas de rejilla. 

A pesar de que ya tenían su propia clasificación según su nivel de protección, a consecuencia de la epidemia se ha establecido una nueva tipología: la UNE 0064 y 0065.

Además de las mascarillas higiénicas, dentro de este grupo también encontramos las de rejilla. Y aunque están homologadas, el químico, escritor y divulgador científico Luis Jiménez, más conocido como Centinel, ha advertido de la poca eficacia de estos equipos de protección en sus redes sociales. 

«Este producto se ha vuelto muy popular gracias a la potente campaña de marketing y a sus características, ser semitransparente y de alta respirabilidad», ha destacado Centinel. 

«Cada vez veo más gente con este tipo de 'mascarillas', que más bien son 'quitamultas'. Dicen que cumplen UNE 0065, pero es imposible, la eficacia de filtración bacteriana de esa redecilla es nula. Y desde el Ministerio de Consumo el control también es nulo».

Tras las palabras de Luis Jiménez, los fabricantes de estos EPIS han aclarado que sus equipos de protección tienen la homologación UNE 0065 y ha sido validada por el laboratorio ITEL. No obstante, han reconocido que no sirve para entrar en la UCI, aunque sí para el uso diario. 

Para defender su punto, el experto ha remarcado que la capacidad de retención de partículas y la respirabilidad de las mascarillas son clave y ha destacado que, en este caso, el primer requisito no es suficiente a pesar de tener certificación. 

Recomiendan no comprar mascarillas certificadas por ITEL

Según los especialistas, una buena mascarilla debe ser capaz de bloquear y tener gran cantidad de partículas, pero también debe permitir dejar pasar la cantidad adecuada del aire porque si no lo hace, el aire y las partículas tendrán que salir por los bordes.

Por otro lado, desde el Colegio Oficial de Farmacéuticos, el Ministerio de Industria ha expedientado a este laboratorio y ha recomendado no comprar mascarillas certificadas por ellos.

Algo que también ha sido avalado por Centinel subrayando que ITEL no ofrece información sobre sus servicios de ensayo relacionados con estos equipos de protección.

ITEL se defiende de las críticas

Tras las críticas, el presidente del laboratorio, Valentín Casas, ha salido en defensa de su empresa en Informativos Telecinco

«En estos momentos, no hay un laboratorio en España tan preparado como ITEL desde el 18 de septiembre para hacer certificaciones de mascarillas», ha empezado diciendo.

«Que nos indiquen en qué está fallando. Son unas mascarillas traslúcidas que no filtran el tejido, sino el acabado hidrófugo. Instalamos maquinaria nueva de Suiza».

«Ya la que teníamos nos servía, pero pretendíamos más rapidez. Puede ser que una empresa tardara dos o tres meses en certificar. Las certificaciones de ITEL son correctísimas».

Además, en la cadena de Mediaset también ha explicado cómo funcionan estas mascarillas y ha destacado que son necesarias para personas sordomudas y para algunos trabajos. 

«Son el futuro por muchos motivos. Empezamos a investigar como consecuencia de la petición de logopedas y sordomudos».

«Nos dimos cuenta de que los profesores tenían un 18% menos de esfuerzo a la hora de hablar con esta mascarilla. Además, presentaban previamente problemas por hablar alto. Pero es más, los niños reciben, depende de la asignatura, entre un 21 y un 48% más de eficacia cuando se puede leer la expresión facial».

«En los comercios también es importante. Estamos haciendo una investigación muy amplia, haciéndola con ajuste facial. Tenemos previsto tener terminada la nueva mascarilla el 15 de enero y va a ser la mascarilla del futuro».