Manos brindando con copas de vino

Los expertos avisan: adiós a las cenas y cabalgatas de Navidad

Aseguran que la situación durará hasta, como mínimo, verano de 2021

Las medidas impuestas por el Gobierno de Sánchez para frenar la segunda ola de coronavirus están generando división de opiniones entre los expertos y epidemiólogos. No obstante, la mayoría coincide en que no serán suficientes para generar una situación de normalidad durante la campaña de Navidad.

Fernando Rodríguez Artalejo, catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública, explica en declaraciones que recoje ’20 Minutos’ que la duración del estado de alarma (unos 15 días prorrogables) responde más «a razones políticas que científicas».  Rodríguez Artalejo cree que la situación va a continuar hasta el verano del año próximo. «Aunque tengamos la vacuna en diciembre o enero, hay que ver lo eficaz que es, cómo administrarla…», advierte.

En este sentido, los expertos en salud aseguran que situar el horizonte del estado de alarma en Navidad (algunos ya se han manifestado en contra de las medidas de prevención del Gobierno) supone un error. «Pensar que esto va a estar controlado en Navidad es un sueño: no acompañan la climatología ni la incertidumbre sobre cómo se van a traducir las medidas del consejo interterritorial», afirma la epidemióloga Pilar Serrano Gallardo para el citado medio.

Serrano asegura que la población ya cometió el mismo error tras el verano, cuando la situación se normalizó «como si el virus no circulara».  La desescalada tras el verano vino acompañada de un descenso del número de contagios y decesos, aunque en aquella ocasión los expertos ya advirtieron que las circunstancias de otoño e invierno serían muy diferentes.

El peligro de normalizar la situación en Navidad

En cuanto las consecuencias económicas del confinamiento o el toque de queda para la campaña de Navidad, Serrano Gallardo afirma lo siguiente: «Las cenas, las fiestas, el turismo, la cabalgata… es muy difícil que vayan a ocurrir. Es un pensamiento mágico muy peligroso porque si se rebajara muchísimo la curva y se llegara, por ejemplo, a 100 casos por 100.000, se daría el peligro, como ocurrió en verano, de normalizar la situación como si el virus ya no circulara».

La viróloga asegura que la Navidad no puede ser un elemento a tener en cuenta para tomar decisiones, ya que España presenta una alta transmisión comunitaria y una gran presión sobre los centros sanitarios. En este momento, asegura, lo importante es frenar la pandemia y la presión asistencial. Cuanto mayor sea el esfuerzo en estos momentos, antes se frenará la curva de contagios.