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Un sanitario con un vial de la vacuna de AstraZeneca en una mano

Europa habla sobre la vacuna sospechosa de causar trombos y aclara si se debería poner

Todavía está en estudio, pero pronto podría haber una decisión definitiva

Sigue siendo posiblemente una de las mayores preocupaciones actuales de la pandemia. Los posibles efectos secundarios, en forma de trombos o coágulos sanguíneos, que podría estar generando la vacuna contra el covid de la farmacéutica AstraZeneca hicieron saltar las alarmas entre varios países. Empezando por Dinamarca y Austria, fueron suspendiendo con cuenta gotas su administración, y ayer se sumaba España, después que en el mismo día antes lo hubieron hecho Alemania, Francia o Italia. 

Pero aunque los países son libres para decidir si continúan utilizando o no la vacuna de AstraZeneca, estaban expectantes para saber cuál es la postura de la Agencia Europea del Medicamento (EMA, por sus siglas en inglés). Y es que su dictamen puede marcar como será la estrategia de vacunación en las próximas semanas. 

Pese a que se esperaba que la decisión definitiva se tome el próximo jueves, desde la EMA han hecho una primera valoración este martes. Concretamente, ha sido su directora ejecutiva, Emer Cooke que confirmaba que se sigue estudiando los 11 casos que han reportado los diferentes países de la UE. Y aunque ha querido dejar claro que el estudio no está cerrado, sus primeras impresiones son que «no hay evidencias de que las vacunas causaran esos episodios», por lo que en principio no habría suficientes motivos para paralizar el uso de esta vacuna

Cooke ha insistido en el hecho de que ahora mismo las cifras de trombosis o embolias entre las personas que han sido vacunadas no «son mayores que los registrados habitualmente en población no vacunada». Eso sí, afirmaba que «no podemos llegar a una conclusión hasta que se hayan hecho todos los análisis científicos», que se espera se puedan comunicar este mismo jueves. 

Y a la espera de que haya una posición definitiva, todo parece apuntar de que recomendaran que se sigue utilizando está vacuna. Sobre este asunto Emer Cooke aseguraba que «seguimos firmemente convencidos de que los beneficios de la vacuna de AstraZeneca en la prevención del coronavirus con su riesgo de hospitalización y muerte son mayores que sus posibles efectos secundarios». Señalaba que se está estudiando caso a caso pero que ahora mismo todo hacer pensar que estos trombos, detectados en 11 personas de los más de 17.000.000 vacunados, son «una coincidencia o un raro efecto secundario». 

La OMS y la propia AstraZeneca no ven ninguna relación

Pero la EMA no ha sido el único estamento que se ha pronunciado en las últimas horas respecto al uso de la vacuna de AstraZeneca. Después del pánico generado en el continente europeo, la Organización Mundial de L Salud (OMS), quiso hacer un llamamiento a la calma. Concretamente, su científica jefa, Soumya Swaminathan, insistía en que los casos de trombos detectados se encuentran dentro de la normalidad estadística a otras vacunas. 

Y dejaba claro que la OMS es favorable a que se siga utilizando esta vacuna. «Por supuesto que debemos hacer un seguimiento de todo lo que ocurre, pero no hay motivos de pánico. Nosotros recomendamos que los países continúen vacunando con AstraZeneca», aseguraba. Además concluía que «los expertos han analizado los datos y hasta el momento no hemos encontrado una asociación con la vacuna». 

Como es lógico la propia farmacéutica AstraZeneca ha querido salir al paso de las informaciones que vinculan su vacuna con posibles caso de trombosis. Su último estudio recoge que «no existe ninguna evidencia de un aumento del riesgo de embolia pulmonar, trombosis venosa profunda (TVP) o trombocitopenia en ningún grupo de edad definido, sexo, lote o en ningún país concreto». 

La cifra de casos detectados en Europa tras ser vacunados afirman que es «muy inferior a la que se esperaría que ocurriera de forma natural en una población general de este tamaño». Por eso piden «tranquilidad» y recuerdan que «en los ensayos clínicos, aunque el número de acontecimientos trombóticos fue pequeño, esta cifra fue más baja en el grupo vacunado».