Sanitarios con equipos de protección trasladando a un paciente

España aguanta el envite del Covid-19 que ha puesto Europa 'patas arriba' otra vez

España fue el primer país donde la segunda ola empezó a asomarse, pero ha conseguido controlar el avance

Los datos del coronavirus en España en esta segunda ola están siendo malos, muy malos, pero en el resto de Europa, de momento, parece que están siendo mucho peores. La situación en este último mes ha dado un vuelco que muy pocos se atrevieron a vaticinar, ya que a mitades de septiembre nuestro país era, con diferencia, el país del continente más afectado por la pandemia

Ahora, un mes y medio después, España ha conseguido estabilizar sus datos, que aún siendo altos, están lejos de los números de otros países que habían sido ejemplo de cómo gestionar la pandemia después de la primera ola. Fernando Simón ya avisó de esta estabilización, y aunque piden prudencia ante los datos, desde Sanidad también consideran que nuestro país podría evitar un segundo confinamiento domiciliario, algo que muchos otros países vecinos no han podido hacer. 

logo YoutubeLos mejores directos y vídeos de la red en el Youtube de España Diario. No esperes más, pincha aquí y síguenos gratis. ¡TE ESPERAMOS!

El 28 de septiembre, por ejemplo, de las veinte regiones de Europa con mayor incidencia de Covid-19, doce eran españolas, con Madrid (804 casos por cada 100.000 habitantes en las últimas dos semanas) y Navarra (625 casos) a la cabeza. 

La situación empeoró en España desde entonces —aunque Madrid, por ejemplo, mejoró considerablemente—, pero el resto de países europeos empezaron a notar también el empuje de la segunda ola y acabaron superando a nuestro país en la mayoría de indicadores, con Francia a la cabeza.

De hecho, el país galo disparó sus casos diarios hasta tal punto que el pasado viernes, 6 de noviembre, se alcanzó la cifra más alta de contagios de toda la pandemia, con 60.486 nuevos casos, después de días por encima de los 40.000 casos diarios y acercándose cada vez más a los 2 millones de contagios totales desde marzo. 

España, por su parte, alcanzó el récord de contagios diarios —sin contar los datos del fin de semana, que incluyen datos de tres días— el pasado 30 de octubre, cuando se notificaron 25.595 nuevos casos respecto al balance del día anterior.

Desde entonces, la situación parece haberse estabilizado, tal como recordó Fernando Simón, aunque las cifras de hospitalizados y de fallecidos sí que han seguido subiendo desde entonces, hasta alcanzar la cifra de 411 nuevas muertes el 10 de noviembre, cifra más alta de la segunda ola. 

Europa se confina mientras España espera

A causa de este aumento de casos, varios países europeos decidieron tomar medidas más drásticas para frenar los contagios, ya que en algunos casos, como en Francia, el sistema sanitario estaba al borde del colapso. Así, Francia y Reino Unido decretaron un segundo confinamiento domiciliario de todo el país durante todo el mes de noviembre, Portugal confinó al 70% de su población, incluyendo Lisboa y Oporto, e Italia hizo lo propio con las zonas del país más castigadas por la segunda ola, que afectan a 16 millones de personas.

Otros países, como Grecia, Bélgica, Alemania, Austria o Irlanda también han decretado medidas que van desde el confinamiento, en diferentes grados, hasta el cierre de casi toda la actividad comercial no esencial.

En España, por el contrario, el confinamiento domiciliario de momento no se contempla. Y no porque no se haya pedido, porque varias comunidades autónomas ya han pedido al Gobierno que incluya en el estado de alarma esa posibilidad, hasta ahora no recogida, pero desde Sanidad se insiste en que antes de tomar esa medida, la más drástica, hay que esperar para ver si el resto de medidas funcionan.

Esas otras medidas, que incluyen el 'toque de queda', el cierre de bares en algunas comunidades, así como sectores no esenciales o cierres perimetrales, parecen estar surtiendo efecto en algunas comunidades, precisamente las que las tomaron antes.

Así, Cataluña o Navarra están empezando a notar una mejoría en sus índices epidemiológicos, aunque la saturación sanitaria todavía no ha alcanzado su tope, mientras que las regiones que más tardaron en adoptarlas todavía ven crecer sus datos y no alcanzan el pico de la segunda ola. 

Hace unos días, después de la cascada de anuncios a escala europea, la opinión pública y también la científica veían en el horizonte ese posible confinamiento domiciliario en España, pero hoy por hoy esa posibilidad ya no se ve tan segura. Si los datos siguen mejorando en los próximos días, o como mínimo no empeoran y mantienen cierta estabilización, es posible que España se convierta en una excepción en el continente europeo y consiga esquivar un segundo cierre total.

Pero si las medidas tomadas hasta ahora se muestran insuficientes, España tendrá el mismo destino que sus vecinos, pero más tarde. Los confinamientos europeos tienen una fecha límite establecida a principios de diciembre, es decir, que durarán un mes, aunque podrían alargarse. Si eso sucediese en España, el posible cierre se alargaría hasta navidades, algo que tanto la población como muchos políticos quieren evitar.