Una jeringuilla con una hipotética vacuna contra el Covid-19

Se multiplican los casos de la variante británica del Covid en España

Hasta 9 comunidades autónomas han detectado ya 50 casos y tienen varias decenas en estudio

La nueva variante del Covid-19 descubierta en el Reino Unido se ha extendido ya a muchos países de todo el mundo, entre ellos España. Desde el 14 de diciembre, cuando se notificó su existencia en el país británico, muchos países han anunciado que también han detectado esa variante, bautizada como B.1.1.7. 

En España se detectó primero en la Comunidad de Madrid, el pasado 26 de diciembre, con cinco casos y varios más en estudio. Apenas dos semanas después, la nueva variante se ha encontrado ya en otras ocho comunidades y suman al menos 50 casos confirmados, con varias decenas más en estudio. 

La dos regiones con más casos confirmados son Madrid y Andalucía. En la Comunidad presidida por Isabel Díaz Ayuso se achacan estos casos a que Madrid sea uno de los centros neurálgicos del tráfico de pasajeros de toda Europa, y la puerta de entrada de muchos turistas y visitantes europeos a nuestro país.

En Andalucía, por el contrario, el aumento de casos de esta variante se deba probablemente a la explosión de casos que se ha producido en Gibraltar en las últimas semanas y que ha obligado al ministro principal del peñón a decretar un confinamiento. En el caso andaluz, su consejero de Sanidad, Jesús Aguirre, explicó que los casos confirmados provienen de Reino Unido o son contactos estrechos que estuvieron con ellos aquí, por lo que ya existe transmisión comunitaria de la variante. 

El resto de casos confirmados se han detectado en el País Vasco (6), la Comunidad Valenciana (5), Cantabria (4), Asturias, Extremadura y las islas Canarias (2), aunque en las islas y en la comunidad extremeña todavía no están confirmados, y Galicia (1). En varios casos de los detectados, las personas que mostraron síntomas y acabaron dando positivo por la nueva variante se subieron al avión, procedentes de Reino Unido, con una prueba PCR, lo que demuestra la falsa seguridad de tener una PCR negativa y relajar las medidas sanitarias, lo que provoca que las personas se puedan contagiar después de haber recibido el resultado y creer que están a salvo.

Una variante más contagiosa pero no más letal

Tras el descubriendo de esta nueva variante, las autoridades británicas se apresuraron a explicar que no había mayor peligro de enfermar o morir por la enfermedad, ya que por el momento ha mostrado una letalidad similar a la de las variantes que nos han afectado previamente, pero que la gran diferencia entre esta nueva variante y las anteriores es que la actual tiene una mayor capacidad de transmisión.

Concretamente, según un estudio para la revista 'Sciente Alert', la variante B.1.1.7 es un 70% más contagiosa que las anteriores. Mientras que hasta ahora, una persona contagiada podía infectar al 10% de las personas que estuvieran en contacto con ella, con la nueva variante ese porcentaje sube hasta el 15%. Por ese motivo, las autoridades piden garantizar el cumplimiento, todavía más, de las medidas sanitarias impuestas en casi todo el mundo para parar al virus, especialmente la distancia de seguridad y la reducción de la interacción social. 

El epidemiólogo José Luis Hoyos alertó en La Sexta que esta nueva variante «ya está extendida y se va a extender más», lo que puede llevar a más países y zonas a decretar confinamientos como el de Reino Unido, que ha vuelto al confinamiento duro del pasado mes de marzo hasta el 15 de febrero. El país lleva varios días notificando más de 50.000 casos diarios —en los últimos dos días se han superado los 60.000 casos en 24 horas—, y en pocas semanas se ha vuelto a convertir en el país europeo con más casos, superando de nuevo a Francia.

Los expertos, eso sí, rechazan que se trate de una nueva cepa, como se ha venido hablando en las últimas semanas. Según Ana Fernández-Sesma, una investigadora española y catedrática de microbiología que lleva treinta años trabajando en Estados Unidos, una nueva cepa implicaría un cambio muy sustancial en el virus, como que afectase a otros órganos o que no fuese detectable por las pruebas actuales, lo que cambiaría radicalmente la gestión de la pandemia

Ella prefiere hablar de nueva variante, un término importante en el campo de la ciencia para este tipo de casos porque implican cambios más pequeños en el virus, como en este caso su capacidad de transmisión. Para Fernández-Sesma, «siempre va a haber» variantes y hay que estar en constante observación para detectarlas, pero de momento no se puede hablar de una nueva cepa.