Tres sanitarios españoles trabajando en un hospital

Una enfermera muestra su rostro tras su jornada laboral con un mensaje a los españoles

Los sanitarios españoles están completamente agotados

Los sanitarios españoles están agotados. Tras meses de lucha contra la epidemia del coronavirus, la situación continúa complicándose con esta segunda ola que tiene las UCIs a punto de saturarse.

La alta precariedad laboral, la dificultad para la conciliación laboral y familiar y la excesiva carga de trabajo por falta de personal tienen a los sanitarios completamente agotados físicamente.

Pero no sólo eso. Mentalmente los sanitarios están también cansados. Y es que esta pandemia que ha asolado al mundo entero no les ha dado ni un respiro para poder recargar pilas.

Estrés, ansiedad, cansancio físico y emocional… Los profesionales sanitarios han demostrado toda su implicación en la lucha contra el coronavirus SARS-CoV-2. Pero todo este esfuerzo realizado en condiciones extremas tiene su impacto psicológico.

De hecho, los resultados preliminares de la investigación ‘Sanicovid-19: impacto emocional frente al trabajo por la pandemia del Covid-19- en personal sanitario’, llevado a cabo por el Laboratorio de Psicología del Trabajo y Estudios de Seguridad de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), han puesto de manifiesto datos relevantes.

Según este estudio el 53 por ciento de los trabajadores sanitarios presentan valores compatibles con estrés postraumático, mientras que el 79,5 por ciento de los sanitarios además presenta síntomas de ansiedad. 

Una imagen vale más que las palabras

Anna Fibla Richard es una enfermera del hospital comarcal de Vinaroz, en la provincia de Castellón. Este domingo, tras una jornada la laboral en este centro sanitario, decidió subir a las redes una imagen de su rostro totalmente agotado.

Las marcas rojas, derivadas del uso del equipo de seguridad que tiene que llevar como profesional sanitario, invadían su cara, visiblemente cansada tras una jornada laboral.

La fotografía iba acompañada de un mensaje muy directo, dirigido especialmente a quienes ignoran la labor de los profesionales sanitarios y hacen caso omiso de la normativa vigente para frenar los contagios por Covid-19.

«A todos los que esta noche o cualquier otra decidís hacer un encuentro pensando que la cosa no es tan grave como nos hacen creer, ¡gracias!», comenzaba irónicamente el texto.

Anna, la enfermera que ha enseñado su cara marcada tras una jornada laboral
Anna quiere concienciar a la sociedad | Facebook

«Nosotros seguimos aquí, viendo cada día como la gente muere, lo hacen solos, y muchas veces solo les podemos dar la mano para que noten que tienen a alguien al lado que les acompaña en el último viaje», añadía esta enfermera mostrando sus sentimientos y los de todos sus compañeros que, día tras día, ven desde dentro como la situación empeora.

«Estas marcas en la cabeza dentro de un rato no se notarán, pero otras nos marcarán el corazón y la vida para siempre», terminaba el texto de esta enfermera agotada.

Esta imagen se ha hecho viral en los últimos días, pero todavía hay gente que hace caso omiso a las normas. Prueba de ello son los múltiples disturbios que han tenido lugar en varias ciudades españolas desde que se decretase el toque de queda.

Falta de empatía

La falta de compromiso de todos los ciudadanos es un problema muy grave. Mientras haya quienes se salten todas las normas, la situación no mejorará.

Estas personas piensan que el virus no va con ellos, que no les va a causar daño y su falta de empatía es enorme. Son incapaces de ponerse en el lugar de los demás y ver el bien común de evitar más contagios, muertes y, en definitiva, el colapso del sistema sanitario.

No hay que olvidar que para salir de esta situación es necesaria más que nunca la unidad de todos. Y es que es el momento de arrimar el hombro y luchar juntos contra esta pandemia para que desaparezca lo antes posible.