Dos sanitarias con EPIs de protección contra el covid

Una enfermera española se reinfecta de coronavirus tras pasarlo y estando vacunada

Alicia Costales ha pedido que se investigue su caso

La creencia generalizada desde que empezó a administrar la vacuna contra la covid-19 es que con su llegada se acababa el riesgo y el peligro para toda aquella población que recibiera las dos dosis. Pero la realidad ha acabado demostrando que la posibilidad de reinfección todavía puede darse como demuestran algunos casos como el de una trabajadora sanitaria de una residencia de Gijón. 

Y es que esta auxiliar de enfermería habría dado positivo en los últimos días, pese a que el pasado mes de febrero recibió la segunda dosis de la vacuna, como le correspondía por ser un sector profesional altamente expuesto. Pero lo que no comprende, según explica en una entrevista a 'El Comercio', ya no es como se ha podido contagiar pese a estar inmunizada, sino como es posible que haya podido coger el coronavirus por segunda vez en los últimos meses. 

Según relata Alicia Costales, que así se llama la trabajadora del centro geriátrico asturiano de 47 años, no sabe cómo se puede haber expuesto a un segundo contagio. «Lo único que quiero es que se investigue mi caso, porque no es normal. Tengo COVID otra vez, después de pasarlo en noviembre y, sobre todo, después de haberme puesto la doble dosis de las vacunas», afirmaba. 

Notó los síntomas, pero no los relacionó con la enfermedad

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Siguiendo el calendario establecido por el ministerio de Sanidad, y en este caso por la consejería de Salud de Asturias, Costales recibió la primera de las dosis de la vacuna el pasado mes de enero. Unas semanas después, ya en febrero, recibió la segunda dosis. 

Pero claro, no esperaba que en un análisis rutinario volviera a dar positivo, sobre todo después de haber pasado la enfermedad de manera bastante dura el pasado mes de noviembre. «No me podía ni mover, perdí mucho peso», explica sobre su primera experiencia con el virus. Además, añade como tuvo otros síntomas: «Pasé de tener siempre en la nariz un olor a metal a perder el olfato y el gusto». 

Ahora, hacía un tiempo que notaba algo de cansancio pero lo achacaba a toda la carga de trabajo que viene acumulando desde que empezó la pandemia el pasado mes de marzo. Y es que aunque pasaron la primera ola relativamente bien, sin fallecidos, lo peor llegó en la segunda ola. Esta auxiliar de enfermería trabaja en la planta covid de su residencia y lamenta ver como «llegaron a morir 18 residentes». 

Es por eso que ahora no podía imaginar que volviera a tener la enfermedad, sobre todo después que todos se hubieran inmunizado. «Mi jefa dijo que había dado positivo en la PCR. Que me quedara en casa, que me iban a repetir la prueba con, además, un análisis serológico». Es cierto, pero, que ahora tenía una carga viral de solo 1.000, cuando la primera ve que tuvo el virus «llegué a tener 500.000». 

Su residencia, obligada a aplicar nuevamente el protocolo de aislamiento

Tal y como hicieron durante las anteriores olas, confirma que en todo momento se han seguido todo los protocolos correspondientes, incluso sabiendo que todos los residentes y trabajadores estaban vacunados. Ahora, tras detectarse su positivo, se tiene que volver a establecer los duros protocolos de aislamiento cuando una de las personas del centro da positivo. 

De momento, está auxiliar de enfermería tiene que mantener la cuarentena correspondiente hasta el próximo día 12. Y aunque es cierto que ni mucho menos ha sufrido tanto físicamente como la otra vez que tuvo el virus, afirma que «estoy muy cansada». Lo que sí que pide es que se investigue su caso: «Quiero saber qué ha ocurrido. Quiero que se investigue mi caso para evitar que se repita».