Una mujer realizándose una mamografía

Un efecto secundario de la vacuna se puede confundir con el cáncer

Los médicos insisten, pero, en que es una reacción inofensiva

Desde que empezó el proceso de vacunación, una de las grandes preocupaciones que ha existido es la aparición de los posibles efectos secundarios de las diferentes vacunas. Y de estos hay uno en concreto que puede hacer aparecer un temor inesperado: el que podamos padecer cáncer.

Tanto radiólogos como oncólogos confirman que se puede confundir uno de los efectos secundarios de las vacunas, la inflamación de los ganglios linfáticos, especialmente en la axila, con la aparición de un cáncer. Este síntoma suele ser uno de los indicadores de la enfermedad, pero recuerdan que no tiene nada que ver y que no es más reacción inofensiva a la vacuna

Pese a ello, radiólogos como María Jesús Díaz, del Hospital Universitario de La Coruña, admiten que «si de pronto aparece un ganglio aumentado de tamaño podría indicar malignidad, y eso asusta», narra en 'Niusdiario'. Estos ganglios se detectan principalmente en mamografías pero también, como explicábamos, en la axila. 

Díaz explica que estos ganglios suelen aparecer «de dos a cuatro días después de la vacuna». A los vacunados con dosis de Pfizer, les suelen durar unos diez días mientras que a los de Moderna, 2. Si bien es cierto, que son más frecuentes en esta segunda. 

Los propios ensayos de la dos farmacéuticas apuntaban esta posibilidad. En Moderna, se detectó en el 11,6% de los voluntarios al ponerles la primera dosis y un 16% tras la segunda. En Pfizer, se reducía al 0,6%. 

Los médicos retrasan las biopsias para confirmar que es culpa de la vacuna

José Ignacio Chacón, oncólogo médico del Hospital Virgen de la Salud de Toledo, confirma que es fácil confundir estos ganglios, que se ven como manchas blancas en las diferentes pruebas radiológicas, con un cáncer. Pero insiste en que una reacción del sistema inmune. 

Sobre ellos, afirma que «se agrupan en muchas áreas del cuerpo, entre ellas las axilas. Cuando se produce una reacción inmune, como la que provoca una vacuna, pueden inflamarse, y esa inflamación puede resultar molesta», aunque leve, añade. 

Confirma que los diferentes profesionales del diagnóstico de la imagen españoles ya tienen constancia de este efecto secundario aunque comprende que pueda generar cierta alarma entre la población. Es por eso que ahora mismo se está optando por no realizar biopsias, «como sabemos que esto ocurre, en general no se hace». 

La estrategia que se está llevando a cabo es la de esperar unos días para ver si realmente es un efecto secundario de la vacuna. «Se pregunta si la persona se ha vacunado, y si es así, se le dice: no venga hasta que pasen 4 semanas. Si es para un cribado y no es algo urgente ni de riesgo, se aconseja esperar de 4 a 6 semanas para hacerse la prueba». 

Es una buena señal y ya había pasado con otras vacunas

Por otro lado, José Ignacio Chacón quiere lanzar un mensaje tranquilizador, pues estas no serían las primeras vacunas que generan este tipo de efectos secundarios. Se ha detectado en otras como la de la gripe o la del virus del papiloma humano. «Esto ya se sabe con otras vacunas, no es algo nuevo. Lo que es nuevo es que haya vacunación masiva, que se esté vacunando a la vez a tanta gente, por eso se está viendo más». 

Además recuerda que «si notas que tienes una inflamación, es positivo, eso significa que tu sistema inmunológico está funcionando, es una buena noticia». Es por eso que explica que lo conveniente es mantener la calma durante el mismo plazo que explicábamos con anterioridad, si esta inflamación se mantiene 4 semanas después, «sí habría que consultarlo con el médico».