Afecta a todos los sectores de la educación murciana

La decisión en colegios de España que ha puesto en pie de guerra a las familias

Las asociaciones de padres y madres protestan por la decisión de los centros de mezclar alumnos de diferentes edades

Sigue la polémica en torno al inicio del curso escolar. Las asociaciones de padres y madres de alumnos, las ampas, están en pie de guerra por la creación de aulas mixtas con alumnos de diferentes niveles académicos en infantil y primaria. Esto da como resultado aulas mixtas con alumnos de diferentes edades y cursos mezclados.

Es el sistema que están utilizando muchos centros escolares en España para cumplir con la normativa de prevención del Covid-19 que, al fijar un máximo de 20 alumnos por clase, ha llevado a los colegios a tener que hacer malabares para distribuir los grupos.

Las aulas estaban formadas normalmente por 27 niños, así que al crear grupos de 20 quedaban niños sueltos. La solución más extendida ha sido la de mezclar varias aulas con alumnos de diferentes niveles, lo que ha sido recibido con indignación por los padres que lo ven como un agravio comparativo.

Según David Nogales, presidente del ampa del colegio público Manuel Núñez Arenas, de Getafe, «no solo han separado a nuestros hijos e hijas de sus amigos íntimos, sinó que además los mezclan con niños que saben mucho más o mucho menos». Lo define como un desastre pedagógico y una improvisación que tiene a los padres más movilizados que nunca.

Sin embargo, las escuelas han utilizado un criterio pedagógico para organizar las aulas mixtas y han decidido mantener en los grupos iniciales a los alumnos con menor nivel educativo o con necesidades especiales. 

En algunos lugares, las protestas de los padres han surgido efecto y se han puesto profesores de refuerzo para mantener los grupos y no mezclar diferentes niveles académicos. Pero la situación persiste en muchos otros centros y los padres avisan que puede ser un trauma para los niños que llevan meses sin ir al colegio y ahora lo hacen separados de sus amigos.

«Psicológicamente es duro para ellos, y en el caso de las aulas mixtas se juntan niños que por ejemplo en matemáticas están a años luz», dice Elena Calvo, presidenta de la ampa del colegio madrileño Rosalía de Castro. 

Confianza en los niños

Los padres aseguran que seguirán luchando por cambiar una situación que creen injusta, pero los profesionales no tienen tan claro que sea un perjuicio tan grave. Algunos creen que en esta situación la prioridad debe ser la salud, y que las escuelas hacen lo que pueden. 

Gregorio Luri, maestro y licenciado en Ciencias de la Educación, pide un voto de confianza para los niños y niñas a los que ve más fuertes e inteligentes de lo que creemos, y recuerda que en algunos casos ya se mezclaban diferentes niveles: «Si se hace bien puede funcionar, el criterio tiene que ser pedagógico y los centros disponer de métodos y recursos».

«Las escuelas no hacen lo que quieren, sino lo que pueden», ha afirmado este experto, que también ve muy importante que ahora, más que nunca, se refuerce la comunicación con las familias para explicar con claridad las cosas.


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