Una mujer mayor 'autoconfinada' mira el exterior desde su ventana

'La cuarentena de 10 días podría quedarse corta a partir de ahora'

Los investigadores sostienen que la variante británica podría cambiarlo todo

Aunque los últimos datos de la pandemia del Covid-19 están dando buenos resultados, lo cierto es que entre los expertos sigue preocupando mucho la variante británica y su expansión. Durante el año que llevamos luchando contra el virus, se han dado muchas informaciones sobre cuando una persona logra superar la enfermedad y deja de ser un riesgo para los demás. La infección en una persona tiene una duración de una semana, por lo que tras pasar meses en el hospital, todavía podría resultar contagiosa.

El periodo de cuarentena

La variante británica del coronavirus es mucho más contagiosa y se expande a mayor velocidad. En este sentido, algunos investigadores han arrojado luz sobre el periodo de cuarentena al que debe someterse una persona infectada que hasta ahora rondaba los diez días. Los investigadores del Centro Médico de la Universidad Erasmus de los Países Bajos han publicado un estudio donde reflejan que el periodo infeccioso dura una media de ocho días desde el comienzo de los síntomas y que transcurridos 15 días, el paciente deja de ser contagioso.

La misma teoría tienen los investigadores  de la Universidad de Corea en Seúl y el Hospital Chung-Ang quienes sostienen siete días de duración del periodo infeccioso desde el inicio de los síntomas. Transcurrida una semana, todavía pueden detectarse trazas del virus hasta 34 días después, aunque la persona no sería contagiosa.

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Teniendo en cuenta estas cifras, la mayoría de los pacientes infectados presentan la siguiente evolución:

  • Día 1: comienza la infección.
  • Día 5-6-7: la persona infectada empieza a ser contagiosa para otras.
  • Día 7-8: aparecen los síntomas.
  • Día 14-15: el virus deja de ser infeccioso y la persona infectada ya no puede contagiar a otras.

En este sentido, no bastaría una cuarentena de diez días tras haber contraído el virus, sino que tendrían que pasar dos semanas desde el comienzo de la infección hasta que la persona ya no representa un riesgo para los demás.

Son meses batallando contra la enfermedad no contra el virus

Tal y como explican en '20minutos', cuando una persona contrae el virus y permanece meses ingresada, no está luchando contra el Covid-19, si no contra la enfermedad que provoca el patógeno. Los efectos que el coronavirus provoca en el organismo hace que este se revele poniendo en marcha el sistema inmune, lo que en ocasiones puede tener graves consecuencias.

De sobras es conocido los estragos que el virus deja en algunos pacientes quienes continúan con síntomas meses después de haber superado la enfermedad. Los expertos lo denominan Covid persistente y puede representar un auténtico problema para quien lo padece.

La utilidad de los test de antígenos

Los test de antígenos representan una nueva arma para la detección del virus. Pero si se quiere que estos resulten eficaces, deberían realizarse repetidamente. Este tipo de test solo determinan si una persona resulta un riesgo para los demás, pero no dejan claro la existencia o no de la infección. De ahí que sea necesario realizar un test de antígenos una vez a la semana.

Además resulta poco eficaz que una persona que se haya realizado un test de anticuerpos se realice también uno de antígenos. Pues en el momento en que la persona ya ha generado anticuerpos deja de ser automáticamente infecciosa.

La variante británica necesita más tiempo de cuarentena

Una de las cosas que se estableció con la llegada del virus es que las personas infectadas deberían realizar una cuarentena de diez días. Se estipulaba este periodo teniendo en cuenta que, transcurridos esos días, la persona dejaba de ser contagiosa. Sin embargo, la variante británica ha cambiado por completo esta teoría.

Investigadores de la Universidad de Harvard y otras instituciones de EEUU han llegado a la conclusión de que la variante conocida científicamente como B.1.1.7 es mucho más contagiosa porque necesita de un periodo más largo de cuarentena. Al parecer su periodo infeccioso se alarga de manera significativa respecto al virus original, hasta duplicarse. De ahí que cuanto mayor sea la duración de la infección existe una mayor posibilidad de contagio.

«Estos datos ofrecen evidencias de que la variante B.1.1.7 del SARS-CoV-2 puede causar infecciones más largas con una concentración viral máxima similar comparada con la del SARS-CoV-2 no-B.1.1.7, y esta duración extendida puede contribuir a su mayor transmisibilidad» sostienen los autores del estudio. «Si los datos posteriores lo confirman, podría necesitarse un periodo de aislamiento superior al actualmente recomendado de 10 días desde el comienzo de los síntomas».

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