Alt Zaragoza incrementa casos positivos de Covid19

El coronavirus reduce la esperanza de vida de dos comunidades de España

En las zonas con una tasa de prevalencia superior al 10% la longevidad puede retroceder hasta un año

Más allá de los efectos que el Coronavirus causa en los enfermos y con los que nos hemos ido familiarizando estos días, hay otra consecuencia que acaba de desvelar un nuevo estudio sobre la influencia de los fallecimientos en la longevidad: si no se contiene su avance, el Covid-19 provocará un retroceso en la esperanza de vida en las zonas más afectadas.

Según las conclusiones del estudio, aquellas localidades de España con una prevalencia de la epidemia superior al 10% verían reducida su esperanza de vida hasta un año. Se trata de dos comunidades autónomas en concreto: Madrid y Castilla-La Mancha.

El estudio simula varios escenarios a partir de las probabilidades de infección y de fallecimiento por Covid-19 y otras causas. A través del cálculo del impacto del Covid-19 en la esperanza de vida reconstruyendo las tablas de mortalidad con esa nueva información y comparándola con períodos anteriores, aparecen resultados interesantes.

En países con mayor longevidad como España, una tasa de prevalencia de la enfermedad igual o superior al 2% reduce significativamente la esperanza de vida. Si la tasa llega al 10%, el retroceso puede llegar a ser de un año, como sucede en las comunidades de Madrid y Castilla-La Mancha. 

Los autores del estudio, desarrollado por el Instituto Internacional de Análisis de Sistemas Aplicados (IIASA), afirman niveles cercanos al 50% de prevalencia conllevan una pérdida de entre tres y nueve años en regiones de alta esperanza de vida. Lo cual demuestra, a su entender, que si el virus se propaga ampliamente entre la población, en ausencia de medidas de confinamiento, podría resultar en una notable disminución de la esperanza de vida.

Esto es importante porque durante algún tiempo se ha estado manejando un debate en torno a cuál es la mejor estrategia frente al Coronavirus: evitar los confinamientos y dejar que crezca la inmunidad de grupo, o restricciones duras para cortar los contagios. Según este estudio, la primera opción conllevaría un recorte en la esperanza de vida en los países avanzados.

Se rompe la tendencia positiva

Según los investigadores, la mejora de la atención sanitaria, las condiciones socioeconómicas y la educación influyen en la esperanza de vida, que se ha utilizado como un medidor del nivel de desarrollo humano y que ha aumentado de forma sostenida a lo largo del último siglo. 

El coronavirus podría romper ahora esta tendencia. Los autores creen que los países con mayor esperanza de vida serán los más afectados porque tienen una población de personas de edad más avanzada, que es uno de los grupos con mayor tasa de mortalidad por coronavirus.

En este sentido, una de las claves es el sistema sanitario. Los autores del estudio creen que el papel de los sistemas sanitarios y del sistema económico en la respuesta frente a la pandemia condicionarán también las tasas de mortalidad. Así, la sobrecarga de los sistemas de salud con más casos lleva a mayores cifras de fallecimientos, y en cambio los sistema mejor armados y con profesionales con más experiencia consiguen reducir la mortalidad.

Esto hace que una vez que la pandemia quede atrás los países más afectados puedan también recuperar con mayor facilidad los anteriores niveles de esperanza de vida. Los autores del estudio creen que en muchos países la mortalidad derivada del Covid-19 está disminuyendo porque el protocolo de tratamiento se ha definido mejor.