Una mano con guantes sujeta un frasco con la etiqueta Covid-19

Las comunidades de España que frenan la segunda ola y las que irán a peor

El ámbito sanitario en España está gestionado por las diferentes comunidades, por lo que cada una maneja la situación de manera individual

Desde que el coronavirus fuese descubierto y las instituciones sanitarias diesen la orden de alerta, los gobiernos se han centrado en cómo detener la pandemia mundial, que ha afectado a todo el planeta. Es por ello que, para determinar el estado de cada país en referencia a los efectos del coronavirus, se tiene en cuenta la curva de contagios, que marca la tasa de contagio de cada territorio. El principal objetivo es doblegarla y ahora os explicamos en qué situación se encuentran las comunidades españolas en esta segunda ola de contagios masivos.

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El ámbito sanitario en España está gestionado por las diferentes comunidades, por lo que cada una maneja la situación de manera individual, teniendo en cuenta su propia situación. Por ello, hay comunidades que se encontrarán en peor situación que otras.

Recordemos que a causa de la curva de contagios se llegó a decretar el confinamiento de marzo, y es por ello que cuando una comunidad anuncia que puede tomar medidas severas las justifica con el estado de la curva de contagios.

Así, nuestro país superó en el día de ayer los 700.000 contagios desde el inicio de la pandemia y la preocupación en ciertos territorios crece. Por ello vamos a explicar la situación de cómo están las comunidades frente al coronavirus.

La segunda ola empezó en Cataluña y Aragón

El primer lugar en el que se puso el foco de atención sanitaria tras decretarse la salida del estado de alarma fueron Cataluña y Aragón, sobretodo en su frontera. Existieron rebrotes de coronavirus registrados en temporeros de empresas que se dedican a la fruta en julio y entonces volvieron a subir los contagios de manera alarmante. Además, los brotes se fueron extendiendo a urbes muy pobladas, como Zaragoza, el área metropolitana de Barcelona o Huesca.

A principios de agosto tanto Cataluña como Aragón vieron cómo subían los contagios pero, pese a ello, la comunidad catalana empezó a controlar la situación. Aragón no pudo bajarla tan drásticamente, y la situación ahora mismo se mantiene prácticamente igual, salvo algunas subidas y bajadas esporádicas.

Joan Ramón Villalbí, miembro de la junta directiva de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (Sespas), ha explicado que: «Cataluña está en una situación de meseta: subió y se quedó más alto de la cuenta, no sigue subiendo, pero tampoco baja. Básicamente lo que  condiciona esta situación es la del área metropolitana de Barcelona porque allí vive buena parte de la población de Cataluña».

Otros territorios, como Navarra y País Vasco también se vieron afectados por los brotes que se dieron en el mes de julio en España, aunque las dos comunidades han tenido un desarrollo diferente. Los lugares más afectados por rebrotes en ambas comunidades fueron Mendillorri, un barrio pamplonés y en Guipúzcoa, donde varias localidades se vieron afectadas seriamente.

«Algunas comunidades se saltaron la tercera fase, básicamente Madrid y la zona metropolitana de Barcelona, otras fueron más prudentes y fueron aflojando poquito a poquito. Al cabo de 15 días volvimos a tener más casos y al cabo de 30, a finales de julio en algunas comunidades las cosas ya se estaban empezando a complicar», manifestaba Villalbí.

La situación en Madrid, muy preocupante

En agosto saltaron las alarmas en la Comunidad de Madrid. Durante la primera oleada de contagios, Madrid fue el territorio más afectado por el coronavirus y la gestión que se ha hecho en el territorio en el ámbito sanitario ha estado en boca de todos. Pero no tan solo fue Madrid la que registró un preocupante aumento de contagios, también los sufrieron territorios como Castilla-La Mancha, Castilla y León, el País Vasco, La Rioja, Canarias y Baleares. 

Pero la peor situación se vivió en la capital de España, lugar en el que se pasó de registrar 44 contagios por cada 100.000 habitantes a 464 casos por cada 100.000 habitantes. Estos datos sufrieron esta subida en tan solo un mes, es decir, multiplicaron los casos por 10 en tan solo 30 días.

«De Madrid sabemos que cuando salió del estado de alarma tenía los servicios sanitarios un poco en cuadro, que había hecho contratos temporales para frenar el coronavirus pero no los mantuvo, que no tenía suficiente capacidad de rastreo, parcialmente la externalizó con el servicio de call center de su servicio de Urgencias, pero seguramente esto no acabó de funcionar bien», ha dicho Villalbí.

Los motivos por los que la curva crece y decrece

Los factores que pueden haber influido en el crecimiento de la tasa de contagios pueden ser varios, entre los que destacan la densidad de la población, el turismo, la elevada cantidad de test que se hacen ahora y antes no, la movilidad de la población y la severidad de las restricciones aplicadas.

Según María Tomás, microbióloga Investigadora del Hospital de La Coruña y portavoz de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (Seimc): «Es multifactorial. No se puede comparar ciudades tan grandes en cuanto a movilidad como Madrid y Barcelona con otras más pequeñas donde es más fácil gestionar y tomar medidas».

Tomás también destaca la responsabilidad individual de la ciudadanía, la diferencia entre las comunidades en su sistema sanitario, los rastreos o la vigilancia epidemiológica. «En determinadas comunidades autónomas el mensaje ha calado muy bien, aunque ahora nos enfrentamos a una nueva etapa. En dos o tres días pueden explotar casos», ha manifestado.

Pero no siempre la curva de contagios es la clave para saber cómo está un territorio. De hecho, la curva que tiene el País Vasco es un buen ejemplo. Si tenemos en cuenta los casos que se detectan, posiblemente sea una de las que peor situación tiene. Pero si comparamos el crecimiento de positivos con el de hospitalizaciones y tenemos en cuenta que es la segunda comunidad que más pruebas PCR realiza, esto cambia la percepción.

En cambio, en territorios como Canarias, Aragón, Valencia, Extremadura o Galicia la cosa cambia. En estas comunidades el ingreso hospitalario en los últimos siete días se sitúa en el 9%, mientras que el del País Vasco registra un 0.3%. Además, salvo Aragón, el resto de comunidades mencionadas se encuentran por debajo de la media nacional de pruebas PCR por cada 1.000 habitantes.

Según Villalbí: «Si se hospitalizan muchos casos es que solo estás viendo los graves y los enfermos y se te están escapando los leves y los asintomáticos. Esto significa que seguramente seguirá creciendo la infección, porque hay mucha gente por ahí infectada que no lo sabe. Y creo que esto es parte del problema donde las cosas van peor».