Primer plano de Enrique Ruiz Escudero con mascarilla y la banderas de Madrid, España y Europa de fondo

La receta de Madrid tras la alarma: toque de queda y confinamientos selectivos

El consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero, ha mostrado su esperanza de que Sanidad busque el consenso y no la imposición

El sábado expira el estado de alarma en Madrid ante la incertidumbre de cómo será a partir de entonces la gestión de la pandemia en esa comunidad. El Gobierno tiene un plan, pero hasta ahora no se conocía cómo reaccionaría la Comunidad de Madrid. El consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero, lo acaba de desvelar.

El Gobierno de la Comunidad de Madrid «no vería mal» que se decretase el toque de queda para restringir la movilidad y así quiere plantearlo al Gobierno central. El consejero ha asegurado que la decisión tendría que aplicarla el Gobierno de Pedro Sánchez y afectaría a toda España.

El consejero ha precisado que «todo lo que tenga que ver con restricciones de movilidad tiene que ser estudiado», aunque fuentes del gobierno madrileño aseguran que podrían proponer la medida en el consejo territorial que se celebrará el jueves. El toque de queda implicaría el cierre a medianoche, pero permitirá a la hostelería seguir funcionando durante el día.

Es una medida que ya se aplica en otros países de Europa como Francia y Bélgica y que el gobierno madrileño está siguiendo muy de cerca. El consejero también ha indicado que el estado de alarma «no ha servido de nada» y ha desvelado el plan de la Comunidad de Madrid si el sábado, cuando decae el estado de alarma, no hay una alternativa.

El consejero ha declarado que espera poder negociar «criterios sensatos» con el ministerio de Sanidad cuando decaiga el estado de alarma, aunque también advierte que si no se llega a un acuerdo el gobierno regional continuará su propio plan frente al coronavirus.

El Gobierno tiene descartado buscar una prórroga del estado de alarma e intentará repetir la operación de hace dos semanas: forzar un paquete de medidas comunes para todas las comunidades, incluida Madrid, en el Consejo Interterritorial de Sanidad. El consejo se reunirá el jueves, y Sanidad espera que Madrid acate las nuevas medidas.

El Gobierno quiere que en la comunidad se mantengan las restricciones estrictas para seguir rebajando el número de contagios, pero en el gobierno madrileño hay una fractura entre el sector de Díaz Ayuso, partidarios de mantener el pulso al Gobierno, y el de Aguado, más favorable a aceptar las restricciones para doblegar la curva.

Hacia un nuevo choque

El plan de la Comunidad de Madrid que acaba de desvelar su consejero de Sanidad, pasa por aumentar la capacidad diagnóstica, realizar el mayor seguimiento de todos los casos, garantizar una mayor capacidad asistencial, potenciar las medidas de prevención y concienciación sobre las medidas sanitarias y aplicar, en caso de que sea necesario, medidas de restricción de la movilidad en zonas básicas de salud concretas.

En cuanto al consejo interterritorial, el consejero espera que el ministerio de Sanidad no imponga y sí negocie y consensúe con todas las comunidades autónomas. Pero el Gobierno no está dispuesto a aceptar soluciones intermedias como los confinamientos selectivos y tiene un plan en previsión de que el gobierno de la comunidad se vuelva a declarar en rebeldía.

Sin un plan alternativo al estado de alarma ni un consenso amplio sobre su actuación en la comunidad de Madrid, el Gobierno utilizará la ley sanitaria de 2003 que otras comunidades han utilizado para aplicar restricciones sin que los tribunales las hayan tumbado, y evitará utilizar la ley de 1986 que ya le tumbó el Tribunal Superior de Justicia de Madrid.

Lo que va quedando cada vez más claro es que Gobierno y Comunidad de Madrid van hacia otro choque que puede volver a acabar en los juzgados. Mientras, en España la segunda oleada sigue creciendo sin control y aumentan las voces que piden al Gobierno de Pedro Sánchez una reforma urgente de la legislación para gestionar mejor la pandemia.