Árbol de Navidad en la Puerta del Sol

Una comunidad se prepara para el peor escenario a las puertas de la Nochevieja

Baleares cancela las vacaciones del personal sanitario y endurece las medidas restrictivas

Nos encontramos en una situación peliaguda en cuanto a la pandemia se refiere. Por primera vez en la historia las familias españolas no se han podido reunir durante las celebraciones navideñas, las restricciones de movilidad han aumentado en la mayoría de comunidades y el comienzo de la fase de vacunación ha comenzado.

Si bien la paciencia es uno de los reclamos más importantes que se derivan desde el equipo de gobierno, el Ministro de Sanidad, Salvador Illa, ha querido «mandar un mensaje de muchísima prudencia y pedir que se mueven lo mínimo posible y que limiten al máximo los contactos que tienen. Tenemos que mantener la guardia muy alta en estos días que nos quedan de Navidad».

Dentro de estas medidas hay comunidades que han logrado una menor incidencia de los casos, como Navarra, Asturias, Castilla y León, Murcia, Galicia, Aragón, Andalucía, Islas Canarias, Ceuta o Melilla. En estas demarcaciones territoriales las medidas preventivas se siguen activas, ya que un repunte es una posibilidad que a barajar, y las condiciones meteorológicas no ayudan en algunos de los casos. 

En el otro prisma, se sitúan las comunidades que se encuentran en alerta, o piensan en endurecer sus medidas para contener el Covid.

Baleares al borde del colapso

El archipiélago vive durante esta época una situación de extremo riesgo, la incidencia del virus supera los 250 puntos, y además en los últimos días se ha producido un aumento de la presión hospitalaria, que ha obligado a las autoridades a cancelar las vacaciones de la mayoría de miembros de sanidad. Es el caso del hospital de Son Espases, uno de los más grandes de Mallorca.

Al menos 200 empleados del mismo no se encuentran en condiciones para trabajar por su resultado positivo en los tests PCR. La comunidad tiene la mayor incidencia de toda España, es por ello que desde el gobierno autonómico se ha propuesto un endurecimiento de las medidas cautelares para evitar una expansión del virus.

El sector que más ha sufrido durante esta pandemia vuelve a ser el principal señalado por la organización territorial, y es que la hostelería deberá poner el cierre a sus negocios desde las seis de la tarde. Esta medida se suma a la prohibición de los locales con más de 700 metros a mantenerse activos durante los fines de semana, y quizás la que más afecta a la ciudadanía, el adelanto del toque de queda obligatorio a las diez de la noche.

A pesar de la dureza de las normas, existen evidencias que respaldan este comportamiento, y es que en las últimas dos semanas el número de pacientes por Covid ha aumentado en un 45%. A este dato se le suma el 50% de ocupación que reportan las UCIs de la comunidad, sin duda datos para ser cuanto menos precavidos.

Peligro en otras comunidades

La pandemia también ha vuelto a causar alertas en otras comunidades, como es el caso de Cataluña, que en las últimas jornadas ha sufrido un ligero repunto de los contagios. Si bien el equipo de gobierno autonómico ha decidido no endurecer las medidas de cara a la última noche del año, la expansión vírica sigue en aumento.

La situación se suma a Valencia, Madrid, Extremadura, y la ya mencionada Baleares. La tasa de ingresos para los hospitales catalanes ha aumentado en un 14%, un dato que sitúa a los hospitalizados a causa del coronavirus en 1.700.

Pese a la situación vivida en la mayoría de regiones de nuestro país, el gobierno de País Vasco, Andalucía, Madrid y Cataluña han decidido no endurecer las restricciones de cara a Nochevieja. A pesar de ello, los mensajes lanzados desde los gobiernos de cada demarcación claman a la prudencia y el respeto de las restricciones.