Fotografia de un hospital saturado de enfermos de coronavirus

Una española de 47 años: 'No hay camas en la UCI para operar mi tumor maligno'

Una barcelonesa, a quien le diagnosticaron un cáncer con 8 meses de retraso por culpa de la pandemia, teme ahora que le cancelen su operación para extirpar el tumor

Desde el inicio de la pandemia, el coronavirus se está llevando muchas vidas por delante, pero no solo por la infección del virus que causa fallecidos, sino también por los ‘efectos colaterales’ que ha tenido en los hospitales la saturación debido a la pandemia: cancelación de pruebas no urgentes, anulación de operaciones, etc. Esta situación ha afectado a la asistencia de otros muchos pacientes que acudían al médico por otros motivos, pero que no han sido correctamente atendidos debido al colapso hospitalario que causó la emergencia sanitaria.

Los enfermos de cáncer son un ejemplo de damnificados por esta situación. Muchos han sido los que no han podido ser diagnosticados a tiempo debido al retraso que sufría el sistema sanitario, por lo que algunos han obtenido su diagnóstico cuando ya era demasiado tarde, no pudiendo beneficiarse del tratamiento.

Ció Lerma es una barcelonesa de 47 años que recibió el diagnóstico de cáncer el pasado noviembre, 8 meses después de empezar a encontrarse mal. Y se siente afortunada porque ha conseguido el diagnóstico gracias a que recurrió a la medicina privada al ver que en la seguridad social le iban retrasando las pruebas; fue allí donde obtuvo finalmente su diagnóstico. Ahora está a la espera de una intervención para extirpar un tumor maligno que podría retrasarse por culpa de la pandemia.

Unas pruebas que nunca llegaron

Ció ha relatado al medio ‘Nius’ su periplo, muy parecido al de muchos pacientes oncológicos que han quedado totalmente abandonados durante este tiempo por la pandemia. Empezó a encontrarse mal en marzo, justo al principio de la crisis sanitaria, empezando a perder peso, sufriendo náuseas y pérdida de apetito. Fueron las primeras señales de alarma.

Las pruebas que le tenían que hacer ese mismo mes se aplazaron hasta junio por la pandemia, y en junio se volvieron a anular, aunque ella era paciente preferente y la pandemia ya estaba más controlada, por lo que no debería haberse hecho.

Entonces le programaron las pruebas para noviembre, que consistirían en una ecografía abdominal y unos análisis de sangre, mientras ella seguía con los síntomas, que no mejoraban. Finalmente en septiembre la volvieron a anular para decirle que no le iban a hacer ninguna ecografía y que solo se haría un análisis y una visita telefónica con la doctora. Ahí fue cuando decidió acudir a la medicina privada: «Yo quería que me tratara la Seguridad Social, pero las pruebas se iban retrasando y anulando y decidí irme a un médico privado», explica al citado medio, consciente de que ha tenido suerte por poderse costear esa alternativa.

Fue en esas pruebas de la sanidad privada donde se detectó el tumor de riñón que padece y que la hizo ponerse en contacto otra vez con su CAP, para mostrarle sus resultados. Una vez fue derivada al oncólogo, a principios de diciembre, se determinó que debía ser operada de urgencia, pero que con la pandemia y las Navidades iba a ser complicado, por lo que finalmente le dieron como fecha de operación el próximo 20 de enero que es cuando debe ser intervenida.

Teme que le cancelen su operación

Sin embargo, Ció ha empezado a ver cómo la situación en Cataluña empeora tras las navidades y que algunos hospitales habían decidido aplazar operaciones porque están al límite, por lo que teme que la suya se aplace también, pues además, para su operación necesitará ocupar una cama de UCI: «El problema es que yo necesito una cama en la UCI porque habrá transfusiones de sangre durante la operación. Si la UCI está colapsada porque ven llegando casos de covid y no hay camas libres, no sé hasta qué punto van a seguir adelante con mi intervención», se lamenta.

Ció vive con impotencia cómo la falta de empatía y solidaridad de muchos durante estas fiestas ha traído de nuevo un aumento de contagios que roza el colapso hospitalario, y que ahora pagan los más vulnerables como ella, que está a la espera de una operación vital para su vida. Denuncia la insolidaridad de muchos al saltarse las restricciones mientras los contagios no remitían y ha querido mostrar su frustración en un hilo en Twitter, que acumula ya más de 7.000 retuits.


También ha querido culpar a los políticos por no imponer restricciones más duras cuando sospechaban que esta tercera ola sería una realidad: «Lo de estas navidades lo vieron venir y lo han consentido. Han asumido que va a haber víctimas y ya está. Han apostado por la economía y por no ponerse en contra a la sociedad de cara a las elecciones de febrero. Y es muy triste», ha lamentado.

Infórmate más sobre el coronavirus:

- Las últimas noticias sobre la pandemia en España y el mundo

- Radar Covid: La aplicación de rastreo y cómo descargarla en tu móvil

- Guía coronavirus: 12 pautas para protegerte y actuar ante un contagio