Un grupo de científicos pide a los españoles que haga un cambio si está en interiores

La comunidad científica y sanitaria debate fervientemente desde hace tiempo que los aerosoles son una de las vías de propagación y contagio del SARS-CoV-2. Dos científicos españoles proponen una medida para evitar el contagio a través de las partículas suspendidas en el aire en espacios cerrados.

Imagen de alumnos en una aula con las mascarillas higiénicas y la distancia de seguridad
Los científicos apuntan que los aerosoles son una vía de transmisión del virus y se deben adoptar medidas. | Àngel Ullate

Un grupo de científicos apoya fehacientemente esta hipótesis en tanto que aseguran que existe una “evidencia abrumadora” de que el coronavirus haya encontrado una vía de contagio en el aire mediante la inhalación de aerosoles, según han contado para la revista 'Science'. 

La OMS por su parte prefiere no pronunciarse al respecto a pesar de que son muchos los miembros de la comunidad científica que secundan dicha teoría. 

Dos expertos españoles aclaman a la sociedad para que utilicen mascarillas FPP2 cuando se encuentren en lugares cerrados donde no corra el aire. Además, recuerdan la importancia de la ventilación para minimizar el riesgo de contagio por coronavirus

'La Voz de Galicia' se ha hecho eco de una entrevista realizada al reconocido epidemiólogo y  profesor emérito de Medicina Preventiva y Salud Pública de la USC, Juan Gestal. En ella, el científico aboga por la separación interpersonal, evitar espacios con aglomeraciones y la ventilación natural como medidas de obligado cumplimiento contra el Covid

«Habría que estar en lugares cerrados poco tiempo, pero cuando hay que estar en interior varias horas y no se cumplen condiciones de ventilación, para tener una protección habría que utilizar una mascarilla FFP2», insiste Gestal. 

Esto no implica que se deban desechar las mascarillas quirúrgicas. En palabras del epidemiólogo, este tipo de protección es efectiva en espacios perfectamente ventilados donde, además, reina la distancia de seguridad entre las personas que allí se encuentren. 

«En una oficina, como en un aula, habría que estar abrigados y tener las ventanas abiertas todo el tiempo. Respiramos continuamente y, simplemente, con respirar, estamos lanzando aerosoles, si hablamos todavía más, si tosemos o estornudamos muchísimo más. Debe ventilarse y procurar no hablar en voz muy alta», ha informado.

El investigador del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua del CSIC, Xavier Querol, comparte las palabras del profesor emérito y ha apelado a la precaución para frenar la curva de contagio. 

El científico insiste en la importancia de ventilar los espacios cerrados mediante las corrientes de aire natural y en utilizar mascarillas FPP2 cuando la ventilación no sea la idónea. Eso sí, recuerda que esto no es excluyente de mantener la distancia social, el uso de mascarillas y la desinfección de manos. 

En resumidas cuentas, los expertos están de acuerdo en que todas las personas que han contraído el virus, inclusive las asintomáticas, expulsan miles de aerosoles y gotas que contienen el Covid

Estas micropartículas quedan suspendidas en el aire durante un tiempo prolongado: desde segundos hasta horas. La cantidad de concentración de estas es muy elevada alrededor de una persona positiva, de tal modo que las personas cercanas a ella están muy expuestas a contagiarse. 

En esta línea, los científicos destacan que «es mucho más probable que uno inhale aerosoles que una gota, por lo que la atención debe centrarse en la protección contra la transmisión aérea». Ahí radica la importancia de ventilar bien un espacio cerrado, para 'limpiar' el aire de partículas víricas.


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