Experto en un laboratorio con muestras durante la crisis del Coronavirus

Nuevos datos de los científicos españoles que aclaran el origen del coronavirus

Los investigadores del CSIC citados en el informe de la viróloga china que huyó de su país responden a la teoría del origen artifical del virus

La viróloga china Li-Meng Yan, que huyó de Hong Kong para contar la «verdad oculta» del origen del Coronavirus, publicó hace unos días un controvertido informe donde citaba entre otros los resultados de un equipo de científicos españoles. Ahora, los investigadores del CSIC utilizados por Yan para sostener su teoría dan su opinión al respecto.

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El grupo de científicos del Centro Nacional de Biotecnología lleva más de treinta años investigando los coronavirus y Yan utiliza sus resultados para defender una supuesta modificación genética del virus para hacerlo más contagioso y letal.

Sonia Zúñiga, una de las científicas citadas, cuenta que ya conocían la presencia de uno de los componentes del SARS-CoV-2 que la viróloga china utiliza como evidencia de una supuesta manipulación del virus. «Es cierto que es algo que no tenían los otros SARS, pero su presencia no demuestra que sea un virus manipulado, en absoluto», explica.

La científica española dice que el proceso evolutivo natural o la recombinación entre coronavirus puede ser la explicación: «Siempre que hay dos virus en un mismo hospedador pueden recombinarse naturalmente y aparecer nuevos virus. Esto, en el caso del coronavirus, es algo altamente demostrado».  

Concretamente, Zúñiga no descarta que haya existido una recombinación entre un coronavirus de murciélago y un coronavirus de otro murciélago u otro tipo de hospedador intermedio. Por eso cree que el informe de Yan es «un conjunto de información que no demuestra nada y que es fácilmente desmontable por la ciencia».

No es la única que rebate los argumentos de Yan. Vicente Larraga, director de uno de los tres equipos del CSIC citados en el informe, acusa a la virólogo china de utilizar sólo tres o cuatro secuencias cuando existen 15.592 para demostrar las supuestas mutaciones de la proteína E. «En 15.864 la proteína sigue siendo idéntica a la del murciélago», afirma.

Esto le lleva a asegurar que desde que se secuenció, la teoría del origen artificial del virus apenas se sostiene. Y es que según explica, un virus manipulado en el laboratorio tendría alteraciones del genoma que no se aprecian en este caso, y cree que «una sola mutación en un genoma completo por muy pequeño que sea no es suficiente para probar nada».

Además, el científico español desconfía de la receta que según Yan utilizó un laboratorio militar chino para modificar el virus ya que esto mostraría una capacidad de manipulación muy superior al resto de laboratorios. «Los chinos son muy buenos científicos, pero no son mejores que los de Harvard, Oxford o Yale», afirma. 

La amenaza desaparecerá en unos años

Sonia Zúñiga recuerda que para lograr crear un coronavirus hay que saber cómo es el virus antes, «no se puede inventar de cero». Esta investigadora rechaza además la acusación de censura que lanza Li-Meng Yan, recordando que «cualquier revista científica publicaría esas pruebas del origen artificial, pero no las hay». 

Tampoco cree que esas pruebas vayan a salir porque la teoría no coincide con lo que pasa de verdad con los coronavirus: «Un virus en la naturaleza hace millones de experimentos cada vez que multiplica su genoma, y si un experimento le sale bien surge un virus nuevo. Eso es mucho más fácil y frecuente que el hecho de que haya alguien super malvado o inteligente que tuviera la capacidad de predecir que creando un virus fuera a montar la que ha montado».

Los científicos españoles lanzan una predicción final. Creen que el invierno del próximo año habrá media docena de vacunas y que en unos años quedará erradicado como peligro aunque no desaparezca. Defienden que el primer tiempo es el de las vacunas, y luego llegará la investigación básica.