Dos personas con equipos de protección contra el Covid metiendo un féretro en un coche funebre

Científicos dicen que confinar 7 días antes en marzo habría salvado a 20.000 españoles

También aseguran que la 'conciencia ciudadana' evitó más fallecimientos

Una de las grandes dudas que surgieron a lo largo de la primera ola es sí el gobierno de España reaccionó a tiempo cuando tomó la decisión de declarar el primer Estado de Alarma y el confinamiento estricto. Muchos se han preguntado que viendo lo que estaba sucediendo semanas atrás en China y pocos días antes en Italia, no hubiera sido más acertado cerrar antes, evitando así que los hospitales colapsaran y también reduciendo el número de muertes. 

Pues sobre este asunto, un grupo de científicos Álex Arenas, físico del departamento de Ingeniería Informática y Matemáticas de la Universitat Rovira i Virgili, han elaborado un estudio con unos resultados muy concluyentes. Con la colaboración con el departamento de Física de la Materia Condensada de la Universidad de Zaragoza, han llegado a la conclusión que haber decretado el confinamiento solo 7 días antes del 15 de marzo habría salvado miles de vidas. 

Según explicaba el propio Arenas, en declaraciones en 'La Vanguardia', solo con este avance de una semana del cierre total «la cifra de muertos en la primera ola habría sido de 5.000». Y continuaba explicando que «nos habríamos ahorrado 23.000», pues la cifra oficial en la primera ola fue de unos 28.000 fallecidos por covid. 

Las consecuencias de haberlo retrasado todavía más

La conclusión a la que llegaron los investigadores es que tras estudiar los primeros días de la pandemia, se produjo entonces «un desfase entre la aparición de los síntomas y el momento en que éstos se testearon». Esto fue debido en gran parte al bajo número de pruebas PCR que se realizan en esas semanas y estiman que este desfase llegó a ser hasta de 15 días. 

Para ello, hicieron una reconstrucción de la RT, la velocidad de propagación, evaluando el período de tiempo que pasaba entre la aparición de los síntomas y el diagnóstico. Se quería así, «ver cuál era la incidencia real que había en esas fechas». 

Y aunque aseguran que solo con esa simple adelanto de 7 días se hubieran evitado miles de muertes, explican que todavía habría podido ser peor. Si en vez del 15 de marzo, se hubiera esperado una semana más, calculan que el número de fallecidos habría sido de 120.000. «Habría sido desastroso. Es lo que ocurre en una epidemia, que crece exponencialmente con una velocidad de propagación como la que teníamos, que estaba por encima de 3 en todo momento», afirma Álex Arenas. 

El gran efecto que tuvo la responsabilidad de la población

Pese a ello, relatan como pudieron observar un detalle clave que pudo evitar males mayores durante los primeros meses de la pandemia. Concretamente, detectaron que «la correlación entre cómo estaba fluctuando la velocidad de propagación y la aplicación de las medidas». Y es que pudieron comprobar como la RT empezó a descender antes incluso de que se decretará el confinamiento total en nuestro país. 

Esto lo atribuyen, sin ninguna duda, a «la autoresponsabilidad de la gente». El físico español considera que viendo la situación que se estaba produciendo en Italia a finales de febrero y principios de marzo la gente «tomó precauciones por su cuenta». Su estudio confirmaría con datos lo que habrían apuntado otras investigaciones. 

«La ciudadanía jugó un papel muy importante, anticipándose al cierre. Su prudencia evitó un daño mucho mayor», afirma el científico de la Universitat Rovira i Virgili. Y es que también han comprobado que durante esos días el número de búsquedas en Google sobre el coronavirus aumentó ostensiblemente. 

Finalmente, Arenas concluye que lo que refleja este estudio es que «tardar un día o dos en tomar una decisión tiene unas consecuencias importantes a nivel de mortalidad». Por eso, insiste en la importancia de hacer un buen diagnóstico de la situación.