El alcalde ha pedido a sus vecinos que se confinen por responsabilidad

El lugar de España al borde del toque de queda: ‘En una semana estaremos como Madrid’

La científica Clara Prats prevé un crecimiento de los contagios esta semana en Cataluña y un ralentizamiento la semana que viene

Cataluña ha vivido el primer fin de semana de duras restricciones con la incertidumbre sobre la evolución de la pandemia en esa comunidad. El Govern decretó a mediados de la semana pasada el cierre de bares y restaurantes junto con otras medidas para rebajar la curva de contagios, pero según los expertos la solución podría haber llegado demasiado tarde.

La investigadora de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) y experta en física computacional y aplicada, Clara Prats, ha explicado a la emisora catalana Rac1 que está previsto que los próximos días se disparen los casos en Cataluña hasta llegar a cifras similares a las que tiene ahora mismo Madrid.

En un estudio que ha llevado a cabo su departamento y que han entregado al gobierno de la Generalitat, la científica prevé que Cataluña llegue a los 500 casos por 100.000 habitantes en cuestión de una semana. Prats recuerda que la cosa en esa comunidad empeoró de un día para otro y que ahora «la situación es complicada».

También justificó las medidas tomadas los últimos días porque la comunidad está «en un crecimiento exponencial en toda regla» del índice de reproducción que «obligó a tomar una serie de medidas drásticas para frenarlo». 

La física habló de una segunda oleada de contagios en dos fases, una primera marcada por los rebrotes en julio «con un crecimiento que habíamos conseguido estabilizar», y la segunda que estamos viviendo ahora, con las cifras de contagio disparadas. Se trata, en sus palabras, de una segunda ola con un estancamiento de dos meses entremedio.

Ahora mismo, según su análisis todas las regiones sanitarias «con un índice de rebrote por encima de 300 y esto marca un crecimiento generalizado». La comarca que está peor es Osona, en la Cataluña central, juntos con el Vallès, en la provincia de Barcelona, y la zona del Maresme, en la costa. 

Preguntada por si Cataluña podría llegar al borde de los 500 casos pronto, la científica aseguró que «la previsión es que esta semana sigamos subiendo y a finales de semana o principios de la siguiente veamos no un decrecimiento sino un ralentizamiento». 

Para ver si las medidas que se han tomado surgen efecto, ha explicado que lo primero que tiene que ocurrir es que el índice de reproducción (R) baje de 1,3, y luego «se produciría la bajada que estamos buscando». De todos modos, recuerda que suelen pasar dos semanas entre que se toman las medidas y empiezan a surgir efecto, así que en su opinión esta semana la curva seguirá en ascenso. 

«Ya que el toque de alerta se dio unos días antes de tomar las medidas espero que la gente hubiera tenido ya más cuidado y la curva baje antes de lo previsto», dijo la científica, pero «eso habrá que verlo». De todos modos, explica que el de los próximos días es un crecimiento que ya estaba previsto y se contaba con ello cuando se tomaron las medidas. 

Pendientes de Bélgica y Francia

Clara Prats ha explicado que las medidas tomadas la semana pasada por las autoridades catalanas van en la línea de buscar una reducción drástica de la movilidad y los contactos sociales para rebajar la curva. Junto al cierre de bares y restaurantes se recomienda también el teletrabajo y la enseñanza a distancia, y asume que «el toque de queda es una opción que se podría aprobar si las medidas no funcionan».

Este fin de semana el consejero de Interior en Cataluña, Miquel Sàmper, ha declarado que el toque de queda no está aún encima de la mesa. Después de que Francia y Bélgica tomarán esta medida, el consejero aseguró que el Govern estará pendiente de la evolución de los contagios en esos países para valorar la utilidad de la medida.

Por ahora, sin embargo, no se plantean tomar esa medida y Sàmper cree que la población está haciendo caso de las restricciones. Según el consejero, hasta las 8 de la mañana del sábado salieron del área metropolitana de Barcelona un 22% menos de vehículos que un año atrás.


Comentarios