El virólogo Christian Drosten

'Tengo un gran temor por lo que pueda suceder en dos meses'

El epidemiólogo Christian Drosten pronostica 100.000 casos diarios y muchos muertos si se relajan las medidas

Mientras los gobiernos se rompían la cabeza para evitar la propagación del coronavirus durante las fiestas de Navidad, Christian Drosten dio la clave: un confinamiento voluntario de 14 días antes de las celebraciones. Su idea fue bien recibida y los expertos empezaron a recomendarlo. Estas y otras de sus aportaciones le han situado como uno de los epidemiólogos más influyentes de europa.

Christian Drosten es asesor del gobierno alemán en el coronavirus y, como epidemiólogo, lanza a menudo sus recomendaciones para luchar contra el coronavirus. La última, llevar un diario de contactos y hacer pruebas de antígenos. Pero la cosa se ha complicado.

La variante británica del coronavirus ha supuesto un nuevo obstáculo en el largo combate contra la pandemia, que ya hace un año que dura. Al principio se creía que la nueva cepa solo era más contagiosa, pero el primer ministro británico, Boris Johnson, ha afirmado este fin de semana que también es más letal. Lo cual ha causado una mayor inquietud en la opinión pública.

Los científicos británicos insisten en que no hay evidencias de que la variante británica sea más letal. Pero el epidemiólogo de cabecera de Angela Merkel ha advertido que la situación se puede complicar aún más ante la aparición de nuevas variantes, y señala el riesgo que supone la variante británica de casa a los meses de primavera y verano: «Tengo un temor terrible por lo que pueda pasar».

El pronóstico de este reputado experto es que cuando se hayan vacunado los grupos de riesgo y los profesionales sanitarios de primera línea, «se producirá una inmensa presión económica, social, política y tal vez legal» para que se flexibilicen las restricciones o incluso se eliminen. Esto, según su parecer, va a provocar «que una gran cantidad de personas se infecten en poco tiempo». 

El científico señala que «tendremos hasta 100.000 contagios al día en el peor de los casos» y que este escenario llevará al colapso de las UCI y a gran cantidad de muertos. Hay que recordar que Alemania se encuentra en el peor momento de la pandemia aunque los contagios ya están bajando, mientras que España se encuentra en pleno ascenso de la curva de la tercera ola.

No relajar las restricciones

El propio Christian Drosten ha puesto a España como ejemplo de lo que puede pasar con la relajación de las medidas. El epidemiólogo ha recordado los meses de verano, cuando nuestro país levantó las restricciones con un cierto aire de triunfalismo: «Me temo que será como en España, donde el número de casos volviói a subir rápidamente después de que se levantase el confinamiento, a pesar de que hacía bastante calor».

El experto teme que en marzo y abril vuelva a suceder lo mismo, que después de doblegar la curva de la tercera ola, pasado el invierno y con la llegada del buen tiempo en primavera, se relajen las medidas y vuelvan a subir los contagios.

Acelerar la vacunación antes de que se extienda

En una entrevista en Der Spiegel, Drosten se hace eco de un estudio de la Universidad de Oxford que dice que la variante británica es hasta un 35% más contagiosa. En su opinión, esto es mucho peor que si fuera más letal, porque las infecciones se incrementan de manera excepcional. En este sentido, ha insistido en la necesidad de que los países de la Unión Europea aceleren el ritmo la vacunación antes de que la variante se extienda de forma masiva.

En España, el primer caso de la nueva variante se detectó el 26 de diciembre. En Reino Unido tardó dos meses desde que se detectó hasta que se hizo mayoritaria. Si sigue el mismo ritmo en nuestro país, podría llegar a ser dominante a finales de febrero o principios de marzo. Lo que los expertos dan por hecho es que ya está jugando un papel importante en la transmisión de los casos en la tercera ola.