Primer plano de un ciudadano chino con una mascarilla con el mapa y la bandera de china

Te pago para que no salgas de la ciudad: la estrategia que ya aplican contra el virus

Las autoridades de China trabajan a contrarreloj para que el Año Nuevo Lunar no dispare los contagios una vez más

Las cifras de contagios, hospitalizados y muertos que registra España un mes después de las fiestas de Navidad no dejan lugar a dudas: lo hemos fatal. Las restricciones a medio gas en la mayoría de comunidades, y el empeño de algunos políticos por 'salvar' las fiestas han desembocado en una nueva oleada de Covid-19, que se parece muchísimo a la primera, y eso que por aquel entonces no sabíamos a qué nos enfrentábamos. 

Para evitar acabar igual o peor que nosotros después de la famosa migración humana más grande del mundo, la del Año Nuevo Lunar (También llamado Fiesta de Primavera o Chunyun), el Gobierno de China ha tomado algunas medidas muy interesantes, eso sin tener que cancelar la mayor celebración del país. Una celebración esencial para muchos de sus ciudadanos, ya que algunos consiguen ver a sus familias únicamente por estas fechas del año. 

Así intenta evitar China una oleada de contagios por el Año Nuevo Lunar

El Año Nuevo Chino se celebra este 2021 el 12 de febrero, y en un año cualquiera, según indica la BBC, pueden llegar a registrarse hasta 3.000 millones de viajes, una cifra que se redujo a la mitad en 2020 por las duras restricciones para evitar la expansión del coronavirus. Este año, con la normalidad reinando ya en grandes áreas del país, el gobierno comunista prevé un fuerte incremento en los viajes, y es por eso que Pekín está acelerando la vacunación de su población, esperando llegar hasta los 50 millones de ciudadanos inmunizados. 

Además, a día de hoy hay más de cinco millones de ciudadanos confinados, repartidos principalmente en el noroeste, en el distrito de Daxing y la provincia de Heilongjiang, además de dos ciudades importantes de la provincia de Jilin. Los ciudadanos de estas zonas ya pueden ir olvidándose de viajar, pero es que en el resto del país la cosa no parece muy fácil tampoco. 

Las autoridades han avanzado que aquellas personas que viajen a las regiones rurales para ver a sus familiares deberán presentar una prueba negativa de Covid-19, emitida como mucho siete días antes de su desplazamiento. Tendrán, además, que permanecer en la llamada «observación domiciliaria» durante catorce días, que quiere decir que podrán salir de casa, pero controlando su temperatura, pero se les negará la participación en reuniones.

A todo esto, se le suma la obligación de realizarse una prueba de Covid-19 cada siete días. En definitiva, las autoridades hacen que para un trabajador normal resulte demasiado costoso y poco práctico viajar, maquillándolo bajo la excusa de que cualquier medida de prevención es necesaria para evitar males mayores. 

Dinero y comida a los trabajadores para que no se vayan de casa

Ahora bien, si hasta ahora sorprende esta agresiva política de las autoridades comunistas, la técnica utilizada en otros puntos del país nos dejará con la boca abierta. En ciudades como Hangzhou los trabajadores son 'tentados' a quedarse en sus casas con hasta 1.000 yuanes (unos 128 euros). Algunas empresas también ofrecen incentivos económicos a sus empleados para que no se vayan, y también se les hacen llegar comida gratis y paseos culturales.

Más allá de esto, también reciben privilegios adicionales, como un acceso prioritario a las viviendas y atención médica, que en China se reserva normalmente a los nacidos en el lugar. Las viejas técnicas propagandísticas también cobran importancia, y es que ciudades como Pekín se han llenado de carteles donde se les dice alto y claro a los ciudadanos: «No te vayas, a menos que sea necesario» o «No viajes al extranjero».

Algunas empresas, más que incentivar a los trabajadores para que se queden, pasan directamente al chantaje, obligando a los empleados a rellenar un formulario para poder irse, solicitud que en la mayoría de casos queda en papel mojado. Finalmente, para aquellos que decidan huir al extranjero, no lo tendrán fácil a la vuelta, y es que tendrán que pasar mínimo 14 días de cuarentena, y realizar mínimo cuatro pruebas de Covid-19 antes de volver a sus vidas. El Año Nuevo Chino, desde luego, no será uno cualquiera tampoco este 2021.