Un sanitario vacunando a una persona

El PEG, 'sospechoso' de la reacción alérgica a la vacuna

El PEG es un compuesto utilizado para estabilizar medicamentos y presente en productos como pasta de dientes y champús

La vacuna del coronavirus ya está en marcha. Tras varios meses de investigación y una intensa labor de las autoridades sanitarias para garantizar su seguridad y eficacia, la campaña de vacunación ha arrancado en Reino Unido y Estados Unidos, y el domingo empezará en España. La principal preocupación ahora son las reacciones alérgicas.

Hasta ahora ha habido ocho reacciones alérgicas a la vacuna de Pfizer, dos en Reino Unido y seis en Estados Unidos. Un artículo publicado en la revista «Science» asegura haber detectado el componente causante de las alergias.

Se trata del polietilenglicol (PEG), un componente utilizado por primera vez en una vacuna y que se encuentra tanto en la Pfizer como en la de Moderna. Este químico podría desencadenar la reacción alérgica potencialmente mortal que se manifiesta en erupciones, caída de la tensión arterial, dificultad para respirar y taquicardias. 

Dado el elevado riesgo de sufrir complicaciones, las autoridades sanitarias recomendaron a las personas con historial de alergias graves que no se vacunaran. Además, los médicos advierten que las personas con altos niveles de anticuerpos podrían tener un mayor riesgo de una reacción anafiláctica a la vacuna

Según Matilde Cañelles, inmunóloga del CSIC, las reacciones alérgicas con «algo factible» en las campañas de vacunación masiva que se están llevando a cabo. Además, señaló que la falta de información es «un problema enorme» ya que «los científicos no hemos podido acceder a los datos de estas dos vacunas».

Según esta experta, las reacciones anafilácticas se pueden dar con cualquier vacuna. Lo que sorprende es que normalmente la probabilidad es de una entre un millón, y en Estados Unidos ya ha habido seis casos entre 272.001 personas vacunadas. Una cifra que «supera a la habitual» y obliga a estar atentos al problema.

La vacuna de Pfizer se empezó a administrar en Reino Unido hace dos semanas, y en Estados Unidos hace unos días. La agencia europea del medicamento también dio luz verde a esta vacuna y el domingo está previsto que arranque la vacunación en España. La agencia europea podría aprobar también la vacuna de Moderna a principios de enero.

Seguimiento a los vacunados

Las vacunas de Pfizer y Moderna se caracterizan por un método pionero basado en la tecnología de ARN mensajero. Ambas incluyen el componente PEG, que un estudio científico señala como responsable de las reacciones alérgicas. Otros científicos muestran escepticismo ante el estudio y piden prudencia, y que se siga investigando.

El Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos (NIAID) llevó a cabo una reunión con representantes de Pfizer y Moderna la semana pasada. En el encuentro, que contó con la presencia de médicos y científicos, se valoraron las reacciones alérgicas de estos productos farmacéuticos.

A modo de conclusión, Alkis Togias, del NIAID, aseguró que «hasta que sepamos la posible relación debemos ser muy cuidadosos al hablar de eso como un hecho». La compañía Pfizer confirmó que están llevando a cabo un seguimiento activo de las personas vacunadas y, en todo caso, recomendó tener siempre a punto tratamientos médicos para los casos en los que se pueda desencadenar una reacción alérgica.

Piden máxima transparencia

Los casos de reacciones alérgicas han desatado una gran preocupación entre la ciudadanía, y los expertos temen que aumente el rechazo a la vacuna. Por eso piden máxima transparencia. Togias, junto con Janos Szebeni, inmunólogo de la Universidad Semmelweis en Budapest, reconocen que «los pacientes con alergias graves se están poniendo nerviosos ante la posibilidad de no poder vacunarse». 

Szebeni es experto en reacciones al PEG, el componente sospechoso de las nuevas vacunas. En su opinión, «Las alergias son comunes entre la población y esta información podría crear una resistencia a vacunarse». Los científicos coinciden en que «necesitamos vacunarnos» para acabar con la pandemia, y «las próximas semanas será extremadamente importantes».

Los ensayos de Pfizer y Moderna concluyeron sin reacciones adversas, aunque se excluyeron de los mismos a las personas con historial de alergias. El PEG se utiliza para estabilizar un medicamento o una vacuna, y está presente en productos de uso diario, como pasta de dientes o champús. Esto hace que muchas personas pueden tener anticuerpos al compuesto.

Según los estudios, hasta un 72% de la población podría tener anticuerpos contra el PEG y de ellos, el 7% sería en niveles altos como para provocar reacciones alérgicas. Si se confirma que es el causante de las alergias, los expertos recomiendan a los alérgicos esperar a futuras vacunas y evitar la de Pfizer y Moderna.