Imagen de archivo de un bebé

Un bebé da positivo en coronavirus, y los médicos no dan crédito a lo que lleva dentro

La carga viral del pequeño era 51.000 veces más alta de lo que suele darse en los niños

Pasan los meses y la covid-19 no deja de sorprendernos. La última, el caso de un bebé al que vieron que su carga viral era 51.000 veces más alta de lo que suele presenciarse en los niños. Tras esto, los propios científicos se muestran sorprendidos por el caso, aunque insisten en que no hay una relación directa entre la mutación y esa carga viral tan alta.

Margarita del Val: «Es un solo caso. Yo, a nivel de población no me alarmaría ni lo más mínimo», Estas palabras, para muchos, podrían ser concebidas como una anécdota más o como una señal más de lo que está ocurriendo con el coronavirus SARS-CoV-2, y las distintas variaciones que está sufriendo en el trascurso de su evolución.

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Hasta ahora mantiene en vilo a los científicos. El último caso registrado en un bebé con covid con una carga viral 51.000 veces mayor de lo normal. Y, por si fuera poco, cuando los investigadores han visto el virus en su organismo, han presenciado una nueva variante de este último.

La situación ocurrió el pasado septiembre, en el Children's National Hospital de Washington. El bebé, que ya está recuperado en su totalidad, recibió tratamiento de forma instantánea, aunque en estos días, todavía su historia envuelve varios misterios.

La realidad es que tiempo antes, el bebé llegó al hospital en estado muy enfermó. Es menos común que el coronavirus afecte a los niños, y menos aún que el virus provoque en ellos una infección grave, como pasó en este caso.

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La grave sorpresa llegó cuando los médicos midieron su carga viral presente en el organismo y vieron que era 51.418 veces mayor que la que suelen tener los niños. Sin pasarlo por alto, los científicos permanecieron muy cerca del caso, estudiándolo, hasta que recientemente han secuenciado el virus, y se han encontrado con una variante que no habían visto nunca antes.

Meses de incesables investigaciones, estudios de la situación, han llevado a la evidencia de que hay una variante con una mutación en la proteína de la espícula (la que utiliza el SARS-CoV-2 para infectar las células) llamada N679S, y que podría estar circulando en esa zona. Esta en concreto es la mutación observada por primera vez en el bebé.

No es solo el primer caso, sí en bebés, pero los investigadores encontraron otros ocho casos secuenciados con esta variante en esa misma zona de EE.UU. y otros cinco casos fuera del país, en Australia, Japón y Brasil. A día de hoy no existen explicaciones claras para ello ni tampoco información suficiente para establecer causas ni efectos.

Los expertos en vilo, entre la alerta y la cautela

Llegados a este punto, científicos ni profesionales no tienen no saben a ciencia cierta si esa elevadísima carga viral se debe o no a la mutación hallada en el virus del bebé. «Podría ser una completa coincidencia», ha afirmado Roberta De Biasi, jefa de Enfermedades Infecciosas del hospital. «Pero si ves a un paciente que tiene muchísimo más virus y de una variante completamente diferente, probablemente todo esté relacionado».

Por último, Jeremy Luban, virólogo de la Facultad de Medicina de la Universidad de Massachusetts, explica al ‘Washington Post’ que la carga viral en la nariz del bebé «en sí misma es impactante y digna de mención». Pero pide calma, «podría deberse a la mutación N679S, o simplemente a que es un recién nacido, con un sistema inmunológico inmaduro, lo que permite que el virus se replique en él sin control».

Sí bien es cierto que la aparición de variantes de covid-19 se ha relacionado muchas veces a con pacientes con sistemas inmunes menos eficientes cuya presión limitada sobre el SARS-CoV-2 estimula de alguna forma su ritmo de mutación.