Sanitarios trasladando a un paciente con covid

El aparato en el botiquín de casa que está salvando miles de pacientes Covid en España

El pulsioxímetro permite detectar una baja saturación de oxígeno en la sangre para derivar a los pacientes al hospital

La tercera ola ha sido igual o más intensa que la primera, pero ha causado menos muertos y se ha logrado evitar el colapso hospitalario. Las razones son muchas. Pero la explicación de fondo es que un año después de la pandemia disponemos de un sistema sanitario mejor preparado y de nuevos tratamientos que mejoran la evolución de los pacientes.

Si ahora disponemos de más herramientas para luchar contra la pandemia es gracias al avance de la ciencia y la medicina, ya sea desde proyectos internacionales con grandes inversiones de dinero o con el trabajo diario y anónimo de los profesionales en nuestro país.

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Es el caso del doctor Josep Martínez Ramírez, que lidera un programa de urgencias a domicilio capaz de dar atención a más de 190.000 personas en la provincia de Barcelona. Como jefe del Servicio de Urgencias Domiciliarias (SUD) de Asistencia Sanitaria, Josep coordina un equipo de profesionales que han transformado la atención domiciliaria en nuestro país.

Su secreto consiste en combinar el control médico y la asistencia técnica con el apoyo psicológico: a través de un equipo de profesionales formados en este sistema, los usuarios reciben asistencia diaria y se les proporciona con información clave, consejos y tratamientos. En caso necesario, también se les traslada en ambulancia al hospital. 

El equipo está está liderado por el propio doctor Martínez y  formado por médicos de familia y pediatras cualificados que están acostumbrados a visitar pacientes en sus casas y que ahora siguen atendiendo a los pacientes tanto presencialmente como por teléfono. La clave de estos profesionales es su perfil humanista y la empatía que practican hacia los enfermos.

Seguimiento diario a los enfermos

El equipo controla decenas de pacientes, Covid y de otras patologías, todos los días por teléfono. La atención al usuario es personalizada, con un interrogatorio clínico que permite evaluar el estado general, la temperatura y el pulso que se toman ellos mismos o sus convivientes. Este seguimiento es fundamental para controlar a los pacientes que están en aislamiento por el Covid. Muchos de ellos no presentan dificultades respiratorias a pesar de que las pruebas revelan casos graves de neumonía por coronavirus.

Se llama anestesia por ahogamiento o «muerte silenciosa», un fenómeno que se publicitó en el The New York Times al principio de la pandemia y que consiste en que la neumonía retrasa dos o tres días la dificultad para respirar. A pesar de que los pacientes no tienen sensación de ahogo, sus niveles de oxígeno en la sangre son casi incompatibles con la vida.

Tener un pulsioxímetro en casa puede salvarte la vida

Desde hace tiempo, los profesionales del equipo del doctor Josep Martínez recomiendan a sus pacientes tener en su casa un pulsioxímetro, un pequeño aparato doméstico capaz de medir la saturación de oxígeno al instante. Es relativamente barato (entre 30 y 40 euros) y puede hacer pareja con el termómetro en el botiquín de casa para hacer un seguimiento diario.

Este pequeño medidor doméstico está salvando vidas de enfermos de Covid-19 en España, porque gracias a él se puede reaccionar a tiempo y cambiar el pronóstico de la evolución del cuadro, incluso derivando el paciente al hospital si hiciera falta. 

Un factor clave para detectar el coronavirus a tiempo y poder prescribir un tratamiento eficaz es el conocimiento de los síntomas Covid: fiebre de más de 38 grados, tos seca, cansancio, dificultad para respirar, dolor muscular y pérdida de gusto y olfato. Pero además, poder disponer de este medidor de saturación de oxígeno puede ser la diferencia entre vivir o morir.

Una vez que gracias al termómetro y el pulsioxímetro se detecta una falta de oxigeno en la sangre, se puede poner en marcha el protocolo para la asistencia médica. Llega entonces el turno de los médicos, enfermeros y otros profesionales sanitarios que, en equipos como el del doctor Josep Martínez, velan a los pacientes y les ofrecen el mejor tratamiento.

Cómo funciona

Un pulsioxímetro de dedo es un aparato médico para monitorizar el nivel de concentración de oxígeno en la sangre sin ningún pinchazo. Basta con colocar el aparato en el dedo y mantenerlo quieto mientras dura la medición. Una vez finalizado el proceso, el aparato muestra la cantidad de sangre oxigenada que los pulmones están mandando a todo el cuerpo.

Las personas que padecen problemas de respiración, como neumonías frecuentes, asma o insuficiencia cardíaca, necesitan tener un pulsioxímetro a mano para estar más controlados en casa. Con la llegada del Covid, este sencillo aparato que puedes tener en el botiquín de tu casa puede ser de vital importancia para personas con factores de riesgo.