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Amparo, auxiliar de enfermería, llevando mascarilla

Amparo, la enfermera española obligada a trabajar con secuelas tras pasar el covid

Pese a todavía sufrir problemas físicos, la mutua cree que ya se puede incorporar

No hay duda que la pandemia de coronavirus ha marcado un antes y un después en la vida de todo el personal sanitario de nuestro país. Hacía décadas que los hospitales y centros de salud no vivían una situación de colapso como la que ha provocado la covid-19. Además muchos de ellos han sufrido el virus en sus propias carnes, pues estando en primera línea de la lucha contra el virus, son muchos los que se han contagiado y, por desgracia, son muchos a los que sus compañeros han tenido que despedir. 

Y la realidad es que muchos de ellos, pese a haber superado la enfermedad, siguen sufriendo las graves secuelas que este genera, sobre todo en aquellos que tuvieron que estar hospitalizados durante un largo periodo de tiempo. Un buen ejemplo es Amparo, una auxiliar de enfermería que trabaja en Cataluña, que todavía no se ha recuperado ni físicamente ni psicológicamente tras pasar días 46 en la UCI. Y pese a ello desde la mutua que lleva su baja consideran que ya es apta para reincorporarse a su trabajo, tal y como explicaba ella misma a 'Informativos Telecinco'. 

Meses de recuperación que todavía no han terminado 

Amparo fue uno de esos miembros del personal sanitario que se contagió tras estar expuesta al virus a causa del desconocimiento que se tenía del mismo al principio de la pandemia. Cogió el virus durante los primeros días y al poco tiempo ya ingresó en la UCI donde pasaría varias semanas, además de empezar con unas de las que todavía no se ha recuperado. 

Recuerda como durante esas jornadas les decían que no era necesaria una protección como llevar mascarillas, porque el virus «era como una gripe». Así se lo explicaron a ella solo dos días antes de contagiarse y entrar en el hospital, asegurándoles que lo único que se conseguía con estas «era alarmar a la gente sin necesidad».  

Pero como decimos, ella se acabó contagiando y su estado de salud empeoró muy rápidamente desde que ingresó en urgencias. «Mi marido va a aparcar y ya no me vuelve a ver en 46 días que estoy ingresada en la UCI». 

Y fue cuando salió del hospital cuando empezó su otro calvario, pese a que al principio solo quería agradecer el trabajo de sus compañeros sanitarios: «Solo piensas que te han salvado la vida». Pero, en cambio no está tan contenta sobre como la han tratado desde las autoridades sanitarias. 

Aunque son evidentes sus problemas de movilidad, el Instituto Catalán de Evaluaciones Médicas le ha dado el alta por qué considera que ya se encuentra en condiciones de volver a trabajar. Por su lado, y viendo esta decisión, la mutua tampoco quiere saber nada y la remite a lo que han decidido desde las autoridades sanitarias catalanas. Es por eso que se muestra su enfado con aquellos que están dirigiendo la lucha contra la pandemia: «Estoy mu disgustada por la gestión y el desamparo que tenemos cuando saben lo que hemos pasado». 

Y tiene motivos de sobra para no comprender la decisión que han tomado desde el organismo catalán. Se ha demostrado claramente que el covid sigue golpeando con fuerza aunque hayan pasado meses desde que uno ha salido del hospital. El conocido como 'covid persistente' es una auténtica realidad que está afectando a muchos españoles y que les incapacita para hacer una vida normal y menos para seguir haciendo una profesión tan dura como es la enfermería. 

Pese a ello, Amparo conseguía una pequeña victoria después de que su médico de cabecera si decidiera darle un nuevo de parte de baja. Un éxito totalmente necesario para ella pues asegura que ya «no puedo más».