Los médicos, indignados con los españoles, alertan de lo que va a pasar pronto

'No quiero asustar, pero se acerca otra catástrofe a España'

La llegada del otoño podría suponer otra gran crisis sanitaria

Tras varios meses confinados, en junio terminó el estado de alarma y Pedro Sánchez, el presidente del Gobierno, nos animó a salir de casa y a consumir sin miedo. 

La crisis sanitaria también ha provocado una económica y España necesitaba que sus ciudadanos consumiesen en los comercios y en el sector servicios y conseguir que el turismo llegase al país para, por lo menos, recuperar una parte de lo que se había perdido.

Sin embargo, la relajación en cuanto a las medidas de prevención en la nueva normalidad supuso una popular creencia sobre que la epidemia de coronavirus estaba controlada o incluso que había terminado, pero lo cierto es que ni era ni es así. 

Si a esta creencia se le suman las palabras que han dicho algunos técnicos de colaboración, tampoco ayudan. Late es un ejemplo de ello, cuando dijo que «tenemos que aprender a convivir con el virus», algo que termina calando incluso en los políticos, quienes deciden seguir el camino que erróneo. 

Hasta que el coronavirus no sea una enfermedad que esté controlada no es un virus con el que «haya que convivir», sino uno que hay que conseguir controlar y erradicar y para esto es necesario llevarlo a incidencias bajas que sean manejables. 

Es precisamente por haber naturalizado el hecho de «convivir con el virus» que desde un principio ya se tenía en cuenta que en otoño llegase un rebrote controlado de coronavirus. Un gran ola de contagios que ha llegado mucho antes de lo que estaba previsto y que ha golpeado con mucha fuerza. 

La vuelta al cole

No obstante, si esta vez sí que se controla la situación es posible que muchas personas no pasen por la enfermedad, e incluso podría controlarse en la vuelta a los colegios y que no todos los alumnos ni docentes caigan contagiados. Pero tampoco se puede proponer un cribado serológico masivo a los docentes como una buena solución. 

La mejor prueba que se le puede hacer por lo menos a los profesores que van a estar al frente de las clases y van a tener contacto directo con los alumnos son las pruebas PCR, y más si se tiene en cuenta que no podrán mascarilla o que en muchas aulas no se puede mantener una higiene adecuada. 

España es uno de los países a nivel mundial que tiene mayor incidencia diaria de infectados a día de hoy y es por eso que con la llegada de la próxima estación y los virus típicos de esta, como el resfriado, se está aproximando una nueva catástrofe sanitaria en España si no se toman medidas breves de confinamiento.

Pero para que esta vez esto sí que funcione es necesario que haya limitaciones parciales a la vida cotidiana, exigentes medidas de vigilancia y control de brotes, casos y sus contactos, así como de las reintroducciones desde el exterior. 


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