Vista de un fregadero con varios utensilios de cocina, la vitrocerámica y fruta en el fondo

El peligroso objeto de tu cocina que deberías tirar hoy mismo para no enfermar

Este utensilio presente en cualquier cocina puede resultar muy perjudicial

En la cocina, mantener una buena higiene es de vital importancia para no enfermar. Se trata del espacio de nuestra casa por el que pasan sí o sí los alimentos que consumimos, lo que dispara los riesgos. Y lo cierto es que cometemos demasiados errores, facilitando las cosas a los patógenos y poniendo a nuestra salud en serio peligro.

En la cocina existen reglas básicas, que todo el mundo trata de respetar en mayor o menor medida. No romper la cadena de frío, limpiar cualquier resto de comida o separar los productos de origen animal del resto son tan solo algunos ejemplos. Sin embargo, recientemente los científicos han hecho saltar las alarmas con un descubrimiento muy preocupante.

El peligro de tu cocina que deberías tener en cuenta

Los investigadores de la Universidad de Duke, en Estados Unidos (EEUU), han descubierto una auténtica bomba de gérmenes en nuestras cocinas. Se trata de un utensilio muy común y que casi todo el mundo usa, pero que muchas veces ignoramos lo peligroso que puede resultar para nuestra salud. El peligroso utensilio de cocina que deberías plantearte tirar hoy mismo a la basura es la bayeta.

Una esponja de color verde y amarillo con espuma en un fregadero
Las esponjas o las bayetas pueden ser auténticos criaderos de bacterias | Getty Images

Tanto la bayeta como el estropajo son auténticos criaderos de microorganismos, porque se nos olvida renovarlos con frecuencia. Su potencial para propagar infecciones ya era conocido, pero ahora los expertos han descubierto que es mucho mayor de lo que se pensaba. Al parecer, es la misma estructura de estos productos la que ayuda a proliferar a las bacterias mejor que muchos otros entornos.

El peligro real de las bayetas y de los estropajos de cocina

Según los investigadores, los microorganismos prosperan en entornos muy variados; algunos prosperan en comunidad, mientras que ortos prefieren un entorno solitario. Si un entorno es capaz de ofrecer ambas cosas, entonces la biodiversidad es muchísimo mayor. Es precisamente esto lo que explica que las bayetas o estropajos sean entornos que facilitan la multiplicación de estos organismos.

En una entrevista para Nature Chemical Biology, la profesora de ingeniería biomédica Lingchong You señala que "las bacterias son como las personas". "A algunas les sienta bien el aislamiento, y a otras no", explica. En la naturaleza encontramos, obviamente, los dos tipos de entornos, pero es en una zona intermedia en la que más variedades de patógenos prosperan.

Una bayeta amarilla en una mano limpiando un fregadero
Este tipo de utensilios hay que cambiarlos regularmente | Getty Images

Un entorno muy favorable para los microorganismos

Durante el estudio, se identificaron un total de 80 cepas de E. coli, una de las bacterias con las que más convivimos. Estas fueron colocadas en espacios de crianza grandes, en los que es habitual que convivan, pero también pequeños, que favorecen el aislamiento.

En los dos casos el resultado fue el mismo: Una o dos especies iban multiplicándose hasta eliminar al resto. "La fragmentación de los espacios pequeños perjudicó realmente a las especies que dependen de las interacciones con otras para sobrevivir", explica You. Al mismo tiempo, en los espacios grandes ocurrió lo contrario, y fueron las especies solitarias las que acabaron pereciendo.

Una persona con guantes verdes y una bayeta naranja limpiando la vitrocerámica
La limpieza en la cocina es muy importante | Getty Images

Sin embargo, también descubrieron la existencia de un espacio intermedio, en el que la biodiversidad llegó a máximos poco habituales. Y es precisamente en utensilios como las bayetas, las esponjas o los estropajos de cocina en los que se da esta situación. Estos objetos atrapan y conservan la humedad, liberándola poco a poco, y favoreciendo tanto a organismos solitarios como a otros que prefieren las comunidades. 

El utensilio más peligroso de la cocina

Tras analizar las muestras recogidas en bayetas y estropajos de cocina, los investigadores comprobaron la gran biodiversidad de bacterias presente. De hecho, estos objetos ofrecen un entorno ideal, mejor incluso que las placas de Petri, usadas para estudiar la proliferación de microorganismos.

"Una bayeta es una manera muy sencilla de implementar la segmentación multinivel, que potencia la comunidad de microorganismos en general", asegura la profesora You. En definitiva, se trata del hogar perfecto para todo tipo de patógenos, con capacidad de hacer que enfermemos. "Es lo que hace que sea algo tan sucio", insiste You.