Helado de chocolate casero

Así se hace el helado casero más fácil y delicioso sin heladera

Con solo tres ingredientes y un bote de cristal

En verano nos apetecen los helados más que nunca. Nos refrescan y están deliciosos, tanto como postre como para merendar. Su consumo se ha ido desestacionalizando y cada vez se comen más helados a lo largo del año, pero junio, julio y agosto siguen siendo los meses en los que alcanza el pico máximo.

En los últimos años hemos reprendido una vuelta a los orígenes y nos encanta hacer las cosas nosotros mismos. La cocina no iba a quedarse atrás y poco a poco hemos descubierto y probado recetas para hacer ciertos platos en casa, 100% naturales. Con los helados ha costado mucho, porque lo cierto es que nunca quedan como los comprados. Y los que se acercan se hacen con instrumentos que casi nadie posee, como heladeras, o con procesos muy complicados.

Hoy no os venimos a presentar el mejor helado del mundo, ni el que se parece más a los del súper, sino una opción que cumple las mismas funciones: refresca y está riquísima. Eso sí, esta vez no se trata de una receta saludable de helado, y es que de vez en cuando también va bien 'pecar' un poco. Y si no lo hacemos en vacaciones... ¿entonces cuándo?

Helado casero con 3 ingredientes

Para hacer este helado solo necesitas nata para montar, leche condensada (o azúcar) y un ingrediente de tu elección. Y de material simplemente un bote de cristal con tapa de esos que sobran de las conservas y guardas en un armario de la cocina.

Lo primero de todo es meter el bote de cristal en el congelador entre 20 y 30 minutos para que esté muy frío. Los ingredientes deben estar también muy fríos, así que si los traes directamente del súper o no los tienes en la nevera, deberás meterlos rato antes.

En el bote frío metes la nata más o menos hasta la mitad y leche condensada o azúcar al gusto. Hay quien añade también una pizquita de sal, pero no es estrictamente necesario. Cierras el bote y empiezas a batirlo hasta que crezca y te parezca que ya ha llenado todo el espacio disponible (más o menos entre 5 y 10 minutos, pero depende del tamaño).

Cuando ya tengas la crema base, debes añadirle el último ingrediente que será el que definirá el sabor. Puede ser uno o varios. Por ejemplo, chocolate en cualquier formato, trozos de fruta, fruta batida o esencia de vainilla y nueces. Es el momento de sacar tu creatividad y escoger el sabor que más te guste.

Cuando lo hayas mezclado debes dejarlo reposar en el congelador por unas tres horas. Transcurrido ese tiempo, ya estará listo para comer. ¿Lo mejor de esta receta? La sencillez, rapidez y versatilidad, ya que con una misma base puedes hacer un montón de helados diferentes.