Mujer con ojos azules y pecas

La nueva tendencia en cosmética que está cambiando drásticamente el sector

Marcas como Lush son las abanderadas del cambio

¿Alguna vez te has parado a pensar la cantidad de plástico que se utiliza en el sector cosmético? Plástico que, una vez se acaba el producto, se tira, y en la mayoría de casos no se recicla ni, mucho menos, se reutiliza. Quizás nunca lo hayas pensado, pero hay muchos que llevan planteándoselo mucho tiempo, buscando alternativas e intentando concienciar a la sociedad y las grandes marcas.

Gracias a estos el mundo de la belleza está cambiando muchísimo, haciendo hincapié en productos lo más naturales posibles y con alternativas a los clásicos envases, entre muchas otras medidas. Es lo que se denomina 'ecosmética'.

'Ecosmética': la belleza que cuida el medio ambiente

Según el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), ocho millones de toneladas de plástico van a parar cada año al fondo de los océanos. Y, aunque pensemos que se debe a bolsas o botellas, hay muchos otros elementos de plástico que contaminan las aguas.

Ethel Eljarrat, científica del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha explicado a Efe que los que llegan al océano a través de aguas residuales y fluviales proceden en su mayoría de artículos cosméticos, pasta de dientes, jabón de manos y productos de limpieza.

Según el WWF, la mitad del plástico que consumimos es de un solo uso, algo que se agrava en el sector de la belleza. Y es que si entramos en cualquier baño de un hogar veremos muchísimos botes de plástico que solo se usan una vez y luego se tiran. Champú, pasta de dientes, cremas, maquillaje...

En este contexto, hay muchas marcas que están apostando por cambiar lo establecido y crear opciones que no dañen el medio ambiente. De entre estas destaca Lush, una firma de cosméticos nació en Reino Unido y que en la actualidad está presente muchos otros países.

Ellos llevan años apostando por productos en formato sólido, de hecho tienen tres tiendas, en Milán, Berlín y Manchester; que solo venden su stock sin envases. Además, ofrecen alternativas al plástico a la hora de cuidar la higiene o resaltar la belleza.

«La gama de productos libres de envases que ofrecemos en el lineal fijo es de un 50 %», señalan fuentes de la marca en declaraciones a Efe. «En 2010, vendimos 49 millones de productos sólidos y en 2018, llegamos a los 93 millones», afirma Mark Constantine, uno de los fundadores de la empresa.

Uno de los productos estrella en este sentido son los champús sólidos que, según explican, «fueron inventados por la cofundadora M. Constantine hace más de 30 años».

¿La clave de su éxito? El ahorro no solo ecológico, sino económico: «Repletos de ingredientes naturales y aceites esenciales, estos champús sólidos equivalen a tres botellas de 250 gramos de champú líquido», según informan desde la firma.

«Nuestras ventas en los últimos 13 años han supuesto el ahorro de 110 millones de botellas de plástico, lo que suponen 3.000 toneladas de plástico que no se han tenido que fabricar», dice un portavoz a Efe.

Cada vez hay más gente y más marcas concienciadas, y por ello toma especial importancia la frase de Tanya Steele, CEO del WWF británico: «Somos la primera generación que sabe que está destrozando el planeta y la última que puede hacer algo para evitarlo».