Frigorífico abierto con los comestibles

Así debes colocar los alimentos en tu nevera para ahorrar energía

Este frigorífico gasta concretamente un 31% del total del consumo eléctrico de tu hogar

La OCU ha desvelado algunos pasos a seguir para  ahorrar energía de nuestra nevera. El consumo eléctrico de los frigoríficos es muy elevado, en relación con los otros aparatos, porque este electrodoméstico gasta concretamente un 31% del total, algo comprensible si está las 24 horas del día encendido. Por ese mismo, es indispensable conocer cómo darle el mejor uso posible.

Según ha apuntado la entidad, es necesario conocer qué se guarda en cada balda o cajón, es decir, dónde se guarda la fruta o la verdura, la carne, el pescado, los 'tupper' de la comida sobrante etc, ya que cada compartimento del frigorífico deberá reservarse para un tipo de  alimento.

Una buena distribución de los alimentos

Para empezar, en las baldas superiores y en la puerta se deberían colocar los comestibles  que menos frío necesitan: salsas, bebidas, huevos, sobras de comida cocinadas etc.

En las baldas del medio, se reservarían los lácteos y embutidos y, acto seguido, los productos frescos como la carne o el pescado, irían en las baldas inferiores, y así se aprovecharía la zona más fría de la nevera.

Respecto a los cajones como suelen disponer de una mayor temperatura al estar separados del resto, servirían para colocar las frutas y las verduras y en el caso de poseer cajones especiales (0 grados) que son capaces de mantener una temperatura y un grado de humedad independiente del resto, se deberían aprovechar también para conservar la carne y pescado.

Cómo ahorrar más energía

Aparte de colocar y distribuir bien todos los alimentos en la nevera para poder sacarle el mayor partido y así ahorrar más, también debe estar bien instalado para que su funcionamiento sea completamente eficaz y se pueda reservar más energía.

Según el estudio de la Organización de Consumidores y Usuarios este electrodoméstico no se debería instalar cerca de una fuente de calor (radiador, horno, cocina eléctrica) o en un lugar soleado porque gastaría una cantidad mayor de energía con el objetivo de mantener la temperatura adecuada en el interior.

De la misma manera, también se debería evitar colocarlo pegado a la pared. Se tendrían que dejar unos centímetros de espacio libre para que se pueda ventilar suficientemente y pueda refrigerar todos los comestibles correctamente.

Más consejos...

Pero eso no es todo, gracias al estudio exhaustivo de la  OCU, se pueden poner en práctica los consejos siguientes para poder ahorrar el máximo de energía del frigorífico y, al mismo tiempo, asegurar un buen funcionamiento:

  • No se debe de poner el selector de temperatura en un valor demasiado bajo: una temperatura interior de 5º C en el frigorífico, y de -18º C en el congelador es más que suficiente para conservar la mayoría de los alimentos.
  • No se debe dejar abierta la puerta del frigorífico sin necesidad: cada vez que se hace sube la temperatura interior, y de nuevo necesita gastar energía para conseguir otra vez un nivel óptimo.
  • Se recomienda pasar la aspiradora por detrás del frigorífico para quitar el polvo. No se puede olvidar que el frigorífico “respira” por aquí y es importante que el intercambio de calor con el ambiente sea el correcto.
  • Se aconseja descongelar de vez en cuando. Tres milímetros de escarcha en las paredes del congelador aumentan el consumo un 30%. Si después de limpiarlo vuelve a aparecer hielo enseguida es que la puerta ya no cierra herméticamente.
  • Si se tiene la intención de marcharse de vacaciones bastante tiempo o no se va a volver a casa una larga temporada, es necesario dejarlo limpio y vacío y desenchufarlo: así se evitará un gasto inútil.