Imagen de un lavavajillas abierto

Los 4 motivos por los que no deberías enjuagar los platos antes de meterlos en el lavavajillas

Los lavavajillas fueron creados para facilitar nuestra labor en la cocina y limpiar de manera automática nuestros utensilios

Estos son los motivos por los que no deberías enjuagar los platos antes de meterlos en el lavavajillasEn el continente europeo son muchos los hogares donde reina el lavavajillas. Este artefacto fue creado para facilitar o hacer más sencilla la acción de limpiar y lavar los platos y demás utensilios de cocina.

No obstante, es uno de esos aparatos que utilizamos de manera automática sin preguntarnos si en verdad funciona así o realizar el hábito de limpiar superficialmente los platos antes de introducirlos en el lavavajillas.

Un buen uso del lavavajillas

A día de hoy, muchas personas continúan enjuagando sus platos, loza o vajilla antes de colocarla dentro del lavavajillas, sin darse cuenta de que esto resulta un hábito sin sentido, ya que la función del electrodoméstico es limpiar los platos, por lo que debes introducirlos como estén, una vez hayas acabado de desayunar, comer o cenar.

Aun así, también resulta entendible que muchos se sientan seguros quitando un poco el sucio de los platos antes de meterlos en el lavavajillas, por si estos no quedarán completamente limpios si no se ayuda al aparato.

Las cuatro razones por las que no hay que enjuagar los platos 

Sin embargo, no es la mejor manera de utilizar este aparato y en este artículo te daremos cuatro razones del por qué no se deben enjuagar los platos antes de introducirlos al lavavajillas.

1. Ahorrar tiempo

La primera razón viene de la web de cocina MyRecipes.com, donde explican cómo usar de forma correcta el lavavajillas, lo que no implica ningún enjuague previo rápido. Además, también explican que ahorrándonos el paso de lavar con anterioridad los platos y los vasos que meteremos en el lavavajillas se ahorra mucho tiempo

Al igual que otros electrodomésticos, el  lavavajillas busca facilitar y dar espacio para que se puedan realizar otros quehaceres del hogar. Lavar la loza manualmente es cosa del ayer, o al menos de los hogares que no cuenten con un lavavajillas que recorte las horas en la cocina limpiando y lavándolo todo.

2. Ahorrar agua

Otra razón es que eliminando el paso previo de lavarlo todo superficialmente se ahorrará más agua. Desde la revista Consumer Reports advierten que una persona desperdicia, en promedio, cerca de 23.000 litros de agua al año solo enjuagando la vajilla.

Para que te hagas una idea, los lavavajillas suelen gastar entre 10 y 20 litros por carga, mientras que, si lavas a mano, gastas unos 100 litros, según el Consejo Nacional de Defensa de Recursos.

3. El efecto del detergente

Un motivo más es el detergente o producto que se utilice para desengrasar y quitar la suciedad de los platos. Particularmente los detergentes o jabones deben encontrar sucia la vajilla para poderla limpiar, por lo que, según indican especialistas, las enzimas del detergente solo funcionan si el plato está sucio.

El mismo organismo de consumidores ha sugerido que si se quieren eliminar los restos sólidos de comida, basta con que se utilice una servilleta o la esponja, pero nada de enjuagar.

4. Las nuevas tecnologías

Finalmente, aunque no sea necesaria una cuarta razón para no limpiar detenidamente los platos antes de meterlos en el lavavajillas, hay otro motivo y es que en la época de nuestros padres, si era necesario ayudar al lavavajillas a lavar los platos, pero con toda esta tecnología con la que vienen los electrodomésticos ya no es necesario.

Actualmente, los lavavajillas son más eficientes y especializados, ya que cuentan con sensores que identifican el nivel de suciedad de los platos. Los platos no quedarán más limpios si se lavan manualmente y luego se meten en el lavavajillas. Lo ideal es que el aparato haga su trabajo.

Expertos recomiendan que, para alargar la vida útil del lavavajillas, se deben retirar los restos de comida de los platos con una servilleta o una esponja y realizar la debida limpieza una vez al mes.