Nuevo huevos y uno abierto en un bol

Las claves para hacer el huevo frito perfecto de una vez por todas

Si quieres elaborar un huevo frito perfecto sigue estas recomendaciones

Estas son las claves para hacer el huevo frito perfecto de una vez por todas. Hay prácticas que se realizan durante la vida por el simple hecho de haberlo visto en casa, de forma automática.

A veces, esto provoca que el proceso no se aprenda correctamente y puedan generarse algunos contratiempos. En la cocina es donde más suele pasar y, sobre todo, con los huevos fritos, uno de los platos que más se repiten.

Aunque siempre se haya dicho que freír un huevo es lo más fácil que se puede hacer en la cocina, lo cierto es que no es así. Hacer un huevo frito perfecto lleva un ritual ante el fuego mucho mayor del que en teoría puede parecer.

Y es que, como en muchos otros aspectos en la vida, en la cocina también hay una gran lista de cosas que realizamos automáticamente por el simple hecho de haberlas visto hacer siempre igual a lo largo de la historia.

El error que cometes siempre cuando fríes los huevos

A la hora de prepararlo este alimento se debe tener en cuenta la temperatura del aceite para no llevarse un gran susto. Nunca hay que echar un huevo a la sartén con el aceite muy caliente si se acaba de sacar de la nevera, ya que, de hacerlo, el aceite podría saltar con fuerza y provocar importantes quemaduras.

Por lo tanto, el error más común que se comete en la cocina es no controlar la temperatura y los tiempos. Para evitar correr riesgos, se recomienda añadir una pizca de harina al aceite ya caliente justo antes de echar el huevo a la sartén o sacar el huevo de la nevera para que esté con la temperatura ambiente a la hora de echarlo a la sartén. De esta manera también se evita que pueda saltar a la cara o al cuerpo y provocar graves quemaduras.

Por último, solo se debe recordar que los huevos pueden permanecer refrigerados de tres a cinco semanas a partir del día que fueron colocados en la nevera. No obstante, si se tienen dudas por si un huevo está malo o bueno solo se tiene que recurrir a un sencillo truco para comprobarlo.

Según la COPE, primero, se echa agua en un vaso o una taza y se introduce el huevo antes de cocinarlo.  Si el huevo  flota querrá decir que está malo, pero sí se queda en el fondo estará bueno y se podrá comer sin ningún problema.

Beneficios de este producto

Los huevos son uno de los alimentos más completos que se pueden ingerir, ya que reúnen la mayoría de los macronutrientes necesarios para la vida humana. De hecho, el huevo de gallina contiene todos los alimentos necesarios para que una sola célula fertilizada se convierta en un pequeño pollito.

Los huevos contienen proteínas, grasas saludables y una gran cantidad de vitaminas y minerales, entre ellas el 9% de la Cantidad Diaria Recomendada de Vitamina B12, el 15% de la CDR de Vitamina B2, el 6% de la Vitamina A, el 22% de la CDA de selenio y muchos otros nutrientes como calcio, hierro, potasio, zinc, manganeso o Vitamina E.

Todo eso con una cantidad de kilocalorías relativamente baja: un huevo  grande contiene unas 80 kcal., con seis gramos de proteína de alta calidad y cinco gramos de grasa. Sin embargo, la mayoría de estos nutrientes se concentran en la yema, ya que la clara es solo proteína.