Paloma Cuevas harta de Enrique Ponce: '¿A qué está esperando?

El torero sigue sin querer firmar los papeles que pondrán fin de forma legal a su matrimonio

Enrique Ponce y Paloma Cuevas en una collage fotográfico
Paloma Cuevas harta de Enrique Ponce: '¿A qué está esperando? | EspañaDiario

A pesar de que parecía que iba a ser un divorcio rápido y amistoso, en las últimas semanas las cosas han ido a peor. Paloma y Enrique tenían previsto firmar su separación a finales de septiembre, pero sus planes se vieron truncados cuando Enrique Ponce decidió no llegar hasta el final del proceso. 

Paloma Cuevas sí que plasmó su firma en los documentos que legalizaban de forma legal el divorcio con el torero, pero él no. Y esto ha provocado que ella esté «un poco harta» de la situación. 

Fue Ponce quien finalizó la relación tras más de 24 años casado con la diseñadora de joyas, tras conocer a Ana Soria y enamorarse de ella. 

Aunque la noticia pilló por sorpresa a Paloma Cuevas, en medio de la separación se encontraron de frente con la epidemia y pese a que parecía que con el final de su romance cada uno iría por su lado, lo cierto es que pasaron el confinamiento juntos en la finca familiar de Navas de San Juan. 

Unos meses difíciles donde debieron fingir frente a los ojos de la familia que todo estaba bien entre ellos, porque nadie sabía nada sobre la ruptura. 

En cuanto terminó el estado de alarma, Enrique Ponce se marchó de la finca y puso rumbo a Almería, donde le esperaba Ana Soria, con la que llevaba manteniendo un idilio en secreto desde hacía más de un año.

En un principio Paloma Cuevas no se tomó muy bien el nuevo romance del torero, pero finalmente los dos se pusieron de acuerdo para firmas los papeles del divorcio de forma amistosa, tanto que incluso tan solo acudieron a un bufete de abogados para que llevaran ambos bandos. 

La decisión de Ponce en el último momento

Parecía que todo iba sobre ruedas entre la expareja, incluso Ponce acudió a la celebración del cumpleaños de la diseñadora, pero cuando llegó el momento de la verdad todo cambió. Él no quiso firmar los papeles que supondrían una separación definitiva y ella está cansada de tener que esperar.

«Ella lo tiene listo, negro sobre blanco; y no es que ahora le esté poniendo algún tipo de traba, no. No se ha movido de lo que acordaron. Solo queda su firma».

Acordaron los términos de forma amistosa entre los dos. Se decidió que el domicilio conyugal, por petición expresa, se lo quedaría Paloma, quien también ha obtenido la custodia legal de sus dos hijas, Paloma y Bianca, con la patria potestad y una pensión. Mientras que el patrimonio en común se liquidará posteriormente. 

Pero para que esto pueda llevarse a cabo es necesario que Enrique Ponce firme los papeles que pondrán fin al matrimonio de forma legal y aunque la empresaria ya ha hablado con el torero, parece que por el momento él no está dispuesto a cambiar de opinión. 


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