Collage de Felipe VI y Pablo Iglesias

La reunión de Pablo Iglesias que el rey Felipe no quiere perdonar y lo ha hecho saber

El vicepresidente segundo mantuvo en secreto su encuentro con el mandatario argentino

Una delegación española, encabezada por el rey Felipe VI y el vicepresidente Pablo Iglesias, asistió el pasado 7 de noviembre a la toma de posesión del nuevo presidente de Bolivia, Luis Arce. Allí se enteraron, a última hora, de que el líder de Podemos había acordado un encuentro privado con el mandatario de Argentina, Alberto Fernández. Una reunión que no le ha sentado nada bien ni a Exteriores ni al jefe de Estado. 

Según han informado algunas fuentes cercanas a 'Vozpopuli', los miembros del equipo del Rey y de la ministra Arancha González Laya descubrieron de forma sorpresiva la reunión que había planeado el vicepresidente segundo. 

Aunque Pablo Iglesias se reunió de manera oficial con la candidata de la izquierda en Perú y con el candidato de Ecuador, mantuvo en la clandestinidad un encuentro con el ministro de Exteriores de Venezuela y su cena con el presidente argentino también permaneció en secreto hasta última hora del pasado sábado 7 de noviembre.  

Felipe VI, Alberto Fernández y el líder de Podemos tenían planificado oficialmente una reunión la noche de ese mismo día. El encuentro no duró mucho tiempo, y cuando finalizó, el rey soltó algunos comentarios inherentes a la cena privada que mantuvieron el líder argentino y el vicepresidente segundo. Aunque el jefe de Estado no tenía más actos en la agenda, Iglesias siguió con un encuentro bilateral con el mandatario de Argentina. 

El Gobierno conocía los planes de Pablo Iglesias

Durante la semana pasada, miembros de la mesa del Congreso Gerardo Pisarello y dirigentes de Podemos han señalado que Podemos tiene pruebas de que se han «filtrado» mensajes desde la Zarzuela que apuntan que la Casa Real intentó vetar del viaje a Bolivia a Pablo Iglesias

Sin embargo, desde el propio partido han indicado que el vicepresidente segundo fue por «encargo propio» de Pedro Sánchez. Iglesias, además, contó con una delegación propia que estaba formada por cuadros de Izquierda Unida y por Enrique Santiago, el líder del PCE.

Por su parte, desde la Moncloa han mostrado su enfado por lo sucedido y se han intentado desmarcar de este asunto. No obstante, Podemos ha asegurado que los asesores del presidente del Gobierno estaban informados de todos los planes. 

Además, las fuentes socialistas también han negado la versión ofrecida por la Moncloa. «Redondo lo supo siempre todo, lo que pasa es que intentó ponerse de perfil cuando vio la foto de Felipe VI rodeado de los puños alzados». 

Los presidentes de la Cámara y del Senado de Bolivia recibieron a Felipe VI con el puño izquierdo alzado en su llegada al aeropuerto de La Paz. La imagen del momento fue difundida por Pablo Echenique, el portavoz de Podemos. 

El enfado del Rey

Aunque la presencia de Pablo Iglesias en Bolivia fue un mandato de Pedro Sánchez, tras hacerse pública la agenda paralela que mantuvo el vicepresidente segundo, algunos sectores del Gobierno han manifestado su descontento con la mala gestión de la operación. 

A pesar de que las mayores críticas han sido por parte de Exteriores, desde el departamento de Defensa también ha crecido la tensión hacia el líder de Podemos y su partido. Asimismo ha sucedido con la Zarzuela, donde tampoco están de acuerdo con el comportamiento del vicepresidente segundo.