Primer plano del Rey Felipe VI con el traje del ejercito

El rey Felipe sufre dos enfermedades raras y Letizia las esconde

El monarca sufre narcolepsia y onicofagia, dos males que habían permanecido en la sombra

En una época convulsa para hablar de enfermedades, hay otras patologías que quedan escondidas porque en el prisma mediático parece que únicamente tiene cabida el Covid. De hecho, una de las personas que padece ciertas dolencias que hasta el momento habían sido escondidas de la ciudadanía es el rey Felipe VI.

Los dos males que se han relacionado al monarca aparecen en 'Anécdotas de oro' un libro publicado por el periodista experto en la Casa Real, Jaime Peñafiel. En este documento se recogen multitud de hechos y curiosidades vinculados con el instrumento gubernamental español, tanto es así, que destapa alguno de los secretos más íntimos.

Según ha recogido el comunicador, Felipe VI sufriría de narcolepsia, una enfermedad que provoca la dormitación del monarca en cualquier espacio, sin poder mantener un control sobre el cuando o el como. Según relata Peñafiel en su libro, este proceso comenzó durante la infancia, casi a consecuencia de su carácter como infante.

«Era un niño malcriado, flojo en sus estudios, con faltas de asistencia y puntualidad, y déspota»

Así lo revela en el documento escrito, pero la descripción de las actitudes del actual rey no terminan aquí. También apunta que tenía «un grave problema añadido: el sueño. Su pubertad le provocaba cierta vagancia, somnolencia y falta de interés general. Se quedaba dormido hasta de pie. Si estaba sentado, Felipe se dormía. Padece narcolepsia».

El escritor también señala su etapa durante la pubertad y se refiere directamente al 23-F, cuando el rey ya emérito, Juan Carlos I obligó al entonces príncipe a presenciar todo lo que se cocinaba en Zarzuela durante el golpe de Estado.

«¡Felipe, no te duermas!, le gritó. La explicación, independiente de su edad y de que se aburriera, es que Felipe estaba pasando una mala racha, como consecuencia de su crecimiento: se quedaba dormido hasta de pie. Me extraña que el equipo médico de la Casa Real no se ocupara jamás de este problema de narcolepsia o sueño sin previo aviso». 

El periodista asegura que para despertar a Felipe era necesario «tirarle de los pies, abrir las ventanas de par en par o llamarle por teléfono desde la centralita de Zarzuela» gestos que parecen un tanto exagerados, pero que aún no reflejan la que fue su peor etapa.

Las mayores dificultades según cuenta Peñafiel ocurrieron durante su etapa universitaria en Canadá. «El régimen del College era muy estricto. La gobernanta tenía que recurrir a una bolsa de hielo en la cara de Felipe [...] Si estaba sentado Felipe se dormía, por eso recomendaron que estuviera siempre de pie sin apoyarse porque si no también se dormía. Y con los codos en la mesa dormía igual» una auténtica tortura la que vivía el joven Felipe.

Aunque existe cierto escepticismo por las palabras del comunicador, si es cierto que la narcolepsia no tiene una cura como tal, lo que sí se puede alcanzar a través de sesiones de terapia es el controlar los síntomas. Pero el proceso es largo y requiere dedicación, además cada caso presenta sus peculiaridades.

La otra enfermedad de Felipe VI

La segunda dolencia que sufre el monarca es una que compartía con la mayoría poblacional durante etapas de estrés, ansiedad o impulsividad. Es la onicofagia, el acto de comerse las uñas de forma compulsiva, que pueden causar problemas en la dentadura, verrugas, infecciones o deformaciones en la cutícula.

Esta afirmación ha sido respaldada por algunas imágenes que muestran al monarca en actos públicos afectado por esta enfermedad. Si bien esta segunda patología también es de carácter psicológico, es más remediable que la primera. Ya que existe ungüentos y una serie de terapias dedicadas a que el afectado corrija un hábito que no resulta saludable.