Primer plano de la Reina Sofía en un acto público

La reina Sofía toma partido entre uno de sus tres hijos

La monarca emérita está cansada de los escándalos que perjudican a la Casa Real española

La reina Sofía ha vuelto a sus compromisos profesionales esta semana desde el palacio de la Zarzuela. Tras un mes alejada de las apariciones públicas, la emérita ha retomado sus responsabilidades y lo ha hecho precisamente en un momento crítico para su familia. Y es que los escándalos de su marido y sus hijas no paran de salpicar a la Casa Real.

La monarca emérita presidía este martes la reunión anual de patronos de la Escuela Superior de Música Reina Sofía, que este año celebra su 30 aniversario. Debido a la situación actual, la madre de Felipe VI lo hizo de manera virtual, ya que los actos de este tipo no se pueden realizar por culpa del Covid-19.

Indirecta para sus hijos

Para la ocasión, doña Sofía eligió una americana de color rojo sin solapa que combinó con una blusa estampada a juego, un look nada fuera de lo normal para ella. Sin embargo, hubo algo que llamó especialmente la atención entre sus complementos y que parece ser toda una declaración de intenciones.

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La reina emérita lució en esta cita un broche en forma de racimo de uvas amatistas montadas en oro. Aunque muchos podrían pensar que el uso de ese pasador es pura coincidencia, en la Casa Real no se deja detalle alguno al azar. Y es que esta joya ya la lució doña Sofía en una fecha muy señalada, el día de la pedida de mano de su hijo Felipe VI y Letizia en noviembre de 2003, lo que significaría que la mujer de Juan Carlos I ya se ha decantado por uno de sus hijos.

La Reina Sofía presidiendo un acto telemático
El look que ha elegido doña Sofía para la ocasión | Casa Real

A pesar de los escándalos a los que está haciendo frente la Corona española por culpa del rey emérito y sus hijas en los últimos tiempos, la reina Sofía es la única que ha salido indemne de todos ellos, lo que exaltaría todavía más el apoyo de la monarca a su hijo pequeño. Y es que la suegra de Letizia es fiel a Felipe VI y a la Institución.

A pesar de ello, lo cierto es que su presencia es cada vez menor en la agenda oficial. El motivo de esto, además de la pandemia que fue la gran protagonista del pasado año, no es otro que centrar toda la atención el Felipe VI, su mujer y sus hijas y desvincularlos así de los escándalos de Juan Carlos I y las infantas Cristina y Elena.

Una situación complicada para Felipe VI

Desde que el marido de doña Sofía puso tierra de por medio en verano para alejarse de las polémicas, son muchas las informaciones relacionadas con sus amoríos extramatrimoniales y sus escarceos financieros que han salpicado a la Familia Real.

Sin comerlo ni beberlo, Felipe VI ha tenido que hacer frente en los últimos meses a una situación complicada que no hacía más que desprestigiar a la Corona española. Aunque le ha costado mucho, todo apuntaba a que había conseguido ganarse de nuevo la confianza de algunos de los adeptos que había perdido por culpa de los líos de su padre.

Sin embargo, hace unos días, el actual monarca español tuvo que enfrentarse a otro gran problema, esta vez causado por sus hermanas. Cristina y Elena se desplazaron a visitar a su padre a Abu Dabi y de paso se vacunaron contra el Covid-19.

Una vez se hizo pública su vacunación, los ríos de tinta corrieron como la pólvora. Y es que muchos se hicieron eco de la noticia para mostrar su decepción con las infantas.

Las críticas por la actitud de las hermanas del rey no han cesado desde entonces, algo que deja de a la Corona española en una situación complicada, que tendrá que solucionar de nuevo Felipe VI. Y es que al monarca le toca otra vez ganarse la confianza de los españoles defraudados por sus hermanas.