Letizia llorando en el funeral de su hermana, Erika Ortiz

La reina Letizia y su llanto desconsolado cada 7 de febrero: el día que Erika se fue

El fallecimiento de su hermana fue un golpe muy duro para la madre de la princesa Leonor

El cuerpo sin vida de Erika Ortiz fue encontrado por su novio, el cámara Alberto García, en el dormitorio de su casa de Madrid el 7 de febrero de 2007 y desde aquel momento, hace ya 14 años, este es el día más triste y doloroso para la reina Letizia.

La hermana menor de la mujer de Felipe VI residía en la capital española junto a su hija Carla. Pero aquella noche su primogénita, que entonces tenía 4 años, la pasó fuera y aquello incrementó las especulaciones que decían que había planeado suicidarse y que dejó varias cartas escritas.

Alberto García encontró el cuerpo sin vida de Erika a las once de la mañana del 7 de febrero de 2007. Fue una noticia que causó gran conmoción en todo el país y que adquirió unas dimensiones todavía más grandes cuando se dio a conocer que fue un suicidio.

La autopsia que le realizaron a los restos mortales de Erika determinó que la muerte había tenido lugar tras la ingesta de un número no precisado de pastillas, que probablemente fueron tranquilizantes.

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Erika llevaba un tiempo con problemas. La hermana de la reina Letizia trabajaba en Globomedia y había estado de baja durante 6 semanas por ansiedad y depresión, y su entrada en el mundo mediático, por la popularidad que adquirió su hermana, no ayudó a su frágil estabilidad. 

Erika no soportó la presión 

Aunque la familia Ortiz ya disfrutaba de ventajas de formar parte de la realeza, el compromiso de Letizia con Felipe fue supuso un tsunami de cambios que le fue imposible de gestionar a la madre de Carla Vigo. 

Fueron la influencia y el poder de los Borbones los que ayudaron a Erika a situarse profesionalmente en Globomedia, una conocida productora española, y por el que consiguió un salario mayor. Esto también fue de gran ayuda para que pudiera mudarse a Madrid.

Pero aunque disfrutaba de las ventajas materiales que le ofrecía la conexión de su hermana con la realeza, era perseguida por los medios de comunicación y eso era algo que la madre de Carla Vigo no soportaba y que incrementó su inestabilidad emocional.

Erika incluso llegó a explicarles a sus compañeros de trabajo que no sentía valorada en Globomedia y que desde la Zarzuela no paraban de darle instrucciones sobre qué debía hacer y qué no.

A pesar de los esfuerzos de Letizia por mantener la información de su hermana fuera de la opinión pública, su situación sentimental con Antonio García también fue escudriñada y aireada.

Desde ese 7 de febrero de 2007 son muchas las hipótesis que han surgido sobre el motivo por el que Erika decidió quitarse la vida, aunque la mayoría apuntan que la madre de Carla Vigo no pudo superar la presión mediática que implicaba ser la hermana de la futura reina de España. 

Además, desde el principio salió a la luz una opción que señalaba que Erika había escrito cinco cartas antes de morir. Una para su madre, otra para su padre, una para el padre de su hija y otras dos para sus hermanas, Telma y Letizia

La última oportunidad de Letizia

Una trágica muerte que a penas tardó unos minutos en hacerse pública, aunque la entonces princesa de Asturias trató de frenar la difusión de información.

La Casa Real puso a su disposición un abogado con experiencia para llevar a cabo este asunto tan privado, pero ni el mejor letrado evitó que esta noticia corriera como la pólvora.

La trascendencia pública del fallecimiento de Erika era algo inevitable. Fue un momento muy duro para Letizia. Era la última oportunidad que tenía de proteger a su hermana y no lo consiguió.