Los problemas de estilismo de la infanta Elena tras su divorcio

Jaime de Marichalar era quien cuidaba del vestuario de su mujer

La infanta Elena. | cedida.

Jaime de Marichalar ha sido muy criticado por su forma de vestir. Sin embargo, su atrevido estilismo ha marcado tendencia entre las monarquías europeas y algunas de sus arriesgadas vestimentas ahora son lucidas por la reina Letizia o los herederos al trono de Dinamarca. A pesar de ello, quien no parece haber tomado nota es su exmujer, la infanta Elena, que desde su divorcio ha empeorado su forma de vestir, algo en lo que Jaime de Marichalar era su máximo ayudante.

Según recoge ‘Vanitatis’, la infanta ha dejado de lado los trajes de sastre, los vestidos cortos y los tacones altos para los actos oficiales. Ahora suele llevar unas cuñas de esparto, pantalones anchos y camisetas o blusas amplias, además de llevar el pelo sin recoger. También ha dejado de utilizar colores vistosos y atrevidos para potenciar los colores apagados y oscuros que la avejentan.

En cuanto a los complementos, ha dejado de lado la bisutería de gala y utiliza bolsos más económicos y sencillos, en lugar del ‘Chanel 2.55’ que solía llevar en todas sus apariciones públicas. También el porte elegante lo ha perdido cambiando las vistosas pamelas por sombreros de paja nada favorecedores. Por último, su estilismo en los eventos nocturnos también ha empeorado, dejando de lucir vestidos espectaculares por rescatar antiguas prendas del pasado. La ausencia de Marichalar no significa perder solo asu marido, sino también a su estilista, algo muy importante para una mujer de ámbito público.


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