La Infantas Sofía y la princesa Leonor sonrientes

La princesa Leonor y su hermana Sofía, molestas con su prima Irene: 'Ella pudo, nosotras no'

La hija de la infanta Cristina ha disfrutado estos días de un evento familiar

Esta semana la princesa Leonor y la infanta Sofía han sido protagonistas de la actualidad. Y todo porque sus padres, Felipe VI y la reina Letizia, han decidido que una foto de ellas sea la usada para felicitar la Navidad a todos los españoles.

No obstante, hoy son noticia por otro motivo. En concreto, porque puede ser que se encuentren molestas con su prima Irene, la hija de la infanta Cristina e Iñaki Urdangarin. ¿Por qué? Porque esa sí ha acudido a una celebración familiar a la que ellas no han asistido.

El evento familiar

La revista '¡Hola!' es la que ha dado a conocer en exclusiva la cita a la que las hijas de los Reyes no han ido. Nos estamos refiriendo a la boda de la suiza Nina Flohr, de 33 años, y del príncipe Philippos de Grecia, de 34 años. Él es el hijo menor de Ana María de Grecia y del monarca Constantino, el hermano de la reina Sofía. Es decir, se ha casado el primo pequeño de Felipe VI.

Esa publicación ha dado cuenta de dicha información en su portada. En concreto, en esa aparece tanto una foto de los novios como otras de algunos de sus invitados. Y esas están acompañadas del siguiente titular: «Las imágenes exclusivas de una celebración privada y sofisticada en St. Moritz. Boda real del príncipe Philippos de Grecia y Nina Flohr».

Este pasado fin de semana, concretamente el sábado, fue cuando tuvo lugar la ceremonia civil en el Hotel Badrutt´s Palace. Un enclave está que está situado en una estación de esquí en Saint-Moritz, a donde la pareja acude de forma habitual. En concreto, lo que es el oficio de la boda se llevó a cabo en la más estricta intimidad. Y es que solo estuvieron presentes los novios, sus padres y los testigos.

No obstante, luego hubo una celebración en la que sí estuvo Irene Urdangarin, pero no sus primas Leonor y Sofía.

La presencia española en la boda

Según ha revelado la mencionada revista del corazón, tras el enlace los ya marido y mujer quisieron festejarlo. Por eso, organizaron un espectacular almuerzo al que asistieron unas treinta personas.

En concreto, entre los invitados estuvo toda la familia real griega al completo. Asimismo, teniendo en cuenta la estrecha relación que la infanta Cristina mantiene con sus primos y tíos de Grecia, también asistió. No obstante, no lo hizo sola. En este caso, la acompañó su hija pequeña, Irene, que tiene ya 15 años.

Lo sorprendente es que no estuviera nadie más de los Borbones presente. Al menos, no se ha desvelado que acudieran a la cita la reina Sofía, su hermana Irene o incluso la infanta Elena. Quizás no lo han hecho para no dar que hablar más, teniendo en cuenta que están en el punto de mira por las tarjetas opacas.

Una celebración nupcial de lujo

No son muchos los detalles que se han filtrado de esta boda. Lo que sí se ha dado a conocer es que la misma ha estado marcada por la sofisticación. Así, no solo ha sorprendido el lugar de la ceremonia sino también la manera en la que los invitados acudieron a la celebración.

Al parecer, el padre de la novia (Thomas Flohr) es un adinerado hombre que ha hecho fortuna con la compañía aérea Vista Jet. Y precisamente no dudó en hacer uso de varios de sus aviones de lujo para trasladar a los mencionados invitados al lugar del banquete. Estos estuvieron encantados con las atenciones, con el menú y con todo lo que rodeó a esta cita privada. Algo de lo que no pudieron disfrutar ni la princesa Leonor ni la infanta Sofía.