La Reina Letizia, sonriente, junto a su marido, el Rey Felipe VI

'Letizia estuvo a punto de tirar la toalla y divorciarse de Felipe', según Pilar Eyre

La periodista lo ha desvelado en una nueva entrega de su blog

A pesar de que la historia de los reyes  Felipe y Letizia  pudiese parecer un cuento de hadas, nada más lejos de la realidad. Desde el principio, la periodista tuvo que enfrentarse al rechazo de la familia real y al acoso de la prensa.

Tanto, que poco a poco fueron agriando su carácter y convirtiéndola en una mujer fuerte y centrada en ofrecer una imagen perfecta de cara al público. Sufriendo en silencio los constantes desplantes de su suegro, el rey Juan Carlos, desde un primer momento Letizia tuvo que luchar contra sus propios instintos.

Tal y como asegura Pilar Eyre en su blog de Lecturas, la esposa del rey Felipe siempre se ha esforzado por borrar ese lastre. 

"Unos años insostenibles para la Corona española, pero también para el corazón sensible de aquella muchacha plebeya que se había casado con su príncipe azul con todo el amor del mundo".

logo Telegram¿Aún no nos sigues en Telegram, la nueva mensajería de moda? ¿A qué esperas? 📲 ¡Tus noticias preferidas al momento en el móvil y gratis! Pincha aquí, ¡TE ESPERAMOS!

Según narra la periodista, Letizia no estaba dispuesta a seguir la estela de su suegra, la  reina Sofía.  

"¿Aguantar los desprecios y humillaciones de su marido con una sonrisa imperturbable para que nadie lo notara, para seguir siendo reina? No, ella no lo soportaría nunca", asegura Eyre acerca de su personalidad. 

Incluso estuvo a punto de tirar la toalla con su matrimonio en varias ocasiones. "Había estado a punto de tirar la toalla varias veces. No por las infidelidades de Felipe, incapaz de la más mínima deslealtad, sino por la campaña que se había desatado en su contra", destaca.

El Rey Juan Carlos le pidió a su hijo que se divorciara de Letizia

Letizia ha tenido que aguantar toda clase desprecios a lo largo de los años. Entre otras cosas, de la ha acusado "de ser una frívola, de tratar mal a su suegra, de llevarse mal con las cuñadas, de tener anorexia, de no educar bien a sus hijas..."

Y no solo eso, sino que también ha pagado por los errores de su suegro. "Cuanto más penosas eran las apariciones públicas de don Juan Carlos, más arreciaban las críticas a Letizia".

A pesar de los constantes escándalos del emérito, el objetivo seguía siendo ella. "El Rey actuaba impunemente, viajaba a países árabes de forma privada, pero con acompañamiento oficial de su Corinna del alma, con la que se exhibía tranquilamente...", señala la periodista.

"El objetivo era Letizia y hacia ella se dirigían todos los dardos. Ella lo sabía y no tenía ningún arma para defenderse".

Al parecer, su figura llegó a convertirse en un verdadero obstáculo para que su marido accediese al trono. Tanto, que Don Juan Carlos le exigió a su hijo que se divorciase.

"El principal obstáculo para que Felipe reinase no era su falta de preparación, ya que todo el mundo sabía de sus cualidades. ¡Juan Carlos le pidió que se divorciara!", explica Eyre.

A su vez, él emérito le manifestó su intención de divorciarse de Sofía y casarse con Corinna, "que tendría no un estatus de reina, pero sí de alteza real a la manera de la duquesa de Cornualles".

Y, según destaca la escritora en su blog, pretendían oficializar su relación como nueva pareja real "durante una gran fiesta a la que estarían invitados todos los monarcas del planeta".

Sin embargo, parece que finalmente alguien hizo cambiar de opinión al monarca, quien inesperadamente emitía un comunicado informando de su decisión de abdicar. "Juan Carlos decidió emitir un comunicado que cogió por sorpresa a su propia familia: tanto Sofía como Felipe estaban en el extranjero y Letizia en casa de su padre".

De esa forma, hace ya siete años, Felipe se convertía en el rey de nuestro país. Y así lo refleja la periodista en 'Lecturas', quien siguió de cerca los pasos de la familia real aquel día involvidable. 

"Se les vio faltos de las tablas que tiene la familia real inglesa: las niñas estaban cansadas y contestaban con gestos malhumorados".

Mientras tanto, "a Letizia se la veía delgadísima, Felipe trataba de agradar a todos, y a la única que estaba a sus anchas era Sofía". 

"Juan Carlos no tuvo más remedio que dejarse besuquear, pero con una expresión hostil preludio de uno de sus famosos enfados reales".