Fotografía de Leonor y Sofía en una reunión con el patronato de la Fundación Princesa de Girona, diciembre de 2020

Leonor y Sofía lo confiesan: 'De ser inseparables a ahora desconocidas'

La relación entre Leonor y Sofía y sus primas se ha vuelto casi inexistente debido al distanciamiento entre sus padre

La familia real no pasa por su mejor momento. El exilio del rey a causa de sus conductas financieras ha sido como el colofón a años en los que la Corona ha estado el punto de mira, sobre todo después de que estallara el caso Nóos con la implicación de Iñaki Urdangarín, que ahora está interno en prisión. Un conflicto que sin duda ha dividido a la sociedad española, pero también a la misma familia real, en la cual Letizia y Felipe se han querido distanciar de algunos parientes suyos implicados en escándalos que podrían afectar negativamente al futuro de la institución.

Una de las consecuencias de este distanciamiento ha sido que la relación entre las primas Leonor y Sofía, con Victoria Federica e Irene, se ha diluido de tal forma que apenas tienen ya contacto, cuando antes mantenían una magnífica relación.

Por todos es sabido que cuando explotó el caso Nóos, la familia real se dividió en dos bandos: por una parte Cristina, la mujer de Iñaki, y su hermana, la infanta Elena, y por la otra Felipe y Letizia. Cristina y Elena apoyaron a Iñaki sin resquicios y de hecho han seguido viéndose durante vacaciones, han comido juntos en fiestas señaladas y se han apoyado mutuamente en los momentos difíciles. 

Sin embargo, Felipe y Letizia decidieron desmarcarse pronto del cuñado del rey, dejándose de ver tanto en público como en privado y cortando todo contacto con el exjugador de balonmano. Letizia hasta dejó de lucir su anillo de compromiso que en su día le había regalado el rey Felipe, cuando trascendió que este había sido comprado con el dinero de una de las tarjetas del caso Nóos.

Pero una de las consecuencias agrias de cortar con todo la han sufrido Leonor y Sofía, quienes ya apenas tienen relación con sus primas.

El distanciamiento entre adultos condicionó la relación entre las niñas

La verdad es que las niñas tenían edades similares, siendo Victoria Federica la mayor, pues se llevaba 5 años con las más pequeñas, así que ejercía un poco de hermana mayor. Leonor e Irene, por su parte, eran inseparables, pues solo se llevaban 5 meses de diferencia, lo que las hacía compartir muchos momentos de juego y risas. Sin embargo, los problemas familiares y la distancia han enfriado tanto la relación que han pasado a ser auténticas desconocidas.

Lejos quedan esos días, allá por el 2008, en los que la reina Sofía relataba cómo disfrutaba de todos sus nietos a la vez: «Cuando vienen todos disfruto muchísimo. La casa se nos queda pequeña y para que todos los niños puedan dormir juntos montamos camitas plegables en las habitaciones infantiles y así pasan la noche todos», afirmaba entonces la reina Sofía. Una imagen idílica que no se volverá a repetir.

Fue en 2009 cuando la familia Urdangarin se fue a vivir a Estados Unidos y a partir de ahí empezó un declive absoluto entre Irene por un lado, y Leonor y Sofía por otro, provocado por la distancia y la inexistente relación que empezó a haber entre sus respectivos padres cuando el caso Nóos estalló en 2010.

Victoria e Irene mantienen una buena relación

Sin embargo, no ha sucedido lo mismo entre Irene y Victoria Federica, quienes a pesar de la distancia han seguido manteniendo una muy buena relación y siguen muy unidas a día de hoy. Además, Victoria suele acompañar a su madre en los viajes que realiza a 

Ginebra para visitar a la infanta Cristina. Y es que la buena relación entre hermanas ha propiciado que sus respectivas hijas sigan manteniendo una excelente relación y no pierdan el contacto.

Leonor y Sofía en cambio, han ido por otro lado, y aunque puedan mantener una relación cordial con sus primas, esta relación está muy lejos de ser considerada de amistad y estrecha. A falta de eso, Leonor y Sofía se han convertido en las mejores amigas y han encontrado el apoyo mutuo que sobre todo en plena adolescencia es tan necesario.