Leonor y Letizia en el posado de Palma de Mallorca de 2019

Leonor se entera por la prensa del sufrimiento de Letizia al llegar a Madrid

La asturiana llegó a la capital cuando tenía 15 años

Aunque ahora la reina Letizia puede presumir de tener una gran cantidad de dinero que incluso le permite que su primogénita, la princesa Leonor, esté a punto de estudiar en uno de los colegios más prestigiosos de Reino Unido, no siempre ha sido así. La asturiana, como muchos otros ciudadanos, también tuvo que apretarse el cinturón para poder llegar a final de mes.

Así lo ha explicado Pilar Eyre, la periodista especializada en la Casa Real que se ha casado hasta en tres ocasiones, en su blog de 'Lecturas' y haciendo alusión a algunas declaraciones que ha hecho David Rocasolano, el primero de la mujer de Felipe VI, en su libro. 

¿Aún no nos sigues en Telegram, la nueva mensajería de moda? ¿A que esperas? Tus noticias preferidas al momento en el móvil y gratis! Pincha aquí, TE ESPERAMOS!

La realidad de la llegada de Letizia a Madrid

Letizia se mudó a Madrid cuando tan solo tenía 15 años y en su llegada a la capital española su familia no lo tuvo fácil. Vivían en un pequeño piso en Rivas Vaciamadrid, un pequeño pueblo aldeano situado en el que hacía mucho frío. 

logo Telegram¿Aún no nos sigues en Telegram, la nueva mensajería de moda? ¿A qué esperas? 📲 ¡Tus noticias preferidas al momento en el móvil y gratis! Pincha aquí, ¡TE ESPERAMOS!

Sin embargo, no tenían dinero para pagar una estufa y, por este motivo, tanto la actual reina de España como sus hermanas, Telma y Erika, quien falleció hace 14 años, tenían que ir «con batas gruesas y, debajo, pesados pijamas y camisetas y calcetines por encima de los pantalones».

A pesar de la gran cantidad de ropa que llevaban las tres hijas de Paloma Rocasolano y de Jesús Ortiz, que se acaba de jubilar, todavía seguían teniendo mucho frío, tanto que se les ponían «las narices y los labios azules».

La periodista ha destacado en su blog que a pesar de la dura situación que estaban viviendo las hermanas, todas «estaban muy hermosas. A algunas mujeres les sientan espectacularmente bien los atavíos más insospechados». 

El frío no fue el único problema que sufrió Letizia en su llegada a Madrid. Pilar Eyre también ha subrayado algunas palabras que David Rocasolano sacó a la luz en su libro 'Adiós, princesa'. Y es que la actual reina de España y su familia se vieron forzados a cenar «acelgas todas las noches» en su llegada, porque la economía no les daba para comprar más comida.

Letizia, Erika y Telma nacieron en Oviedo (Asturias) y allí crecieron hasta que el trabajo de su padre les obligó a desplazarse hasta la capital española. Nietas de una reconocida periodista, Menchu del Valle, en su tierra natal tenían todo lo que necesitaban y más.

Algo que cambió radicalmente cuando se mudaron a otra comunidad autónoma que les llevó a tener que vivir las consecuencias de no tener dinero para llegar a final de mes. Fue un duro contraste para toda la familia, que consiguieron superar y con creces. 

Letizia y Telma despertaron pasiones en su nuevo colegio

Un cambio que también sufrieron con la llegada a la nueva escuela. Letizia acababa de cumplir 15 años y tan solo hacía una semana que había llegado a Madrid cuando tuvo que enfrentarse a sus nuevos compañeros y profesores en el Instituto Ramiro de Maeztu.

«Le sorprendió que hubiera tantos adultos entre los alumnos, ya que se trataba del turno de noche», ha destacado Pilar Eyre en su blog de 'Lecturas'. 

«También la amplitud de las marquesinas del patio, tan distinto de la Gesta, su escuela en Oviedo, donde había estudiado hasta entonces». 

Letizia, junto a su hermana Telma, consiguió adentrarse en el colegio «con falsa seguridad» y lograron despertar «la atención de los muchachos» con sus melenas rubias y su bronceado veraniego. Tanto que incluso hubo algún «silbido de admiración en aquella España tan llena aún de tics machistas». Solo hacía dos años que el instituto era mixto y que, por lo tanto, chicos y chicas podían mezclarse para estudiar.