Primer plano del Rey Juan Carlos  I en un funeral

El rey Juan Carlos ya tiene una fecha concreta para volver a España

El emérito quiere volver a España el día de su cumpleaños coincidiendo con la Pascua Militar tras haber dejado atrás sus líos fiscales

Con el pago de 678.393 euros a Hacienda, Juan Carlos entiende que su situación fiscal está regularizada y ya no hay ningún motivo para seguir fuera de España. Al abonar la cantidad, el rey emérito elude la posible causa penal y allana el camino para su vuelta al país. Y ya tiene una fecha en la cabeza: el 5 de enero.

La intención del rey Juan Carlos es abandonar Emiratos Árabes para volver a España por su cumpleaños, el 5 de enero, que coincide además con la Pascua Militar que se celebra un día después en el Palacio Real. 

Juan Carlos se encuentra en Abu Dhabi desde el 3 de agosto, tras salir del país a raíz de los escándalos judiciales por su fortuna no declarada. El Gobierno y la Casa Real pactaron un retiro voluntario del emérito para no perjudicar el reinado de su hijo, Felipe VI, y Juan Carlos aceptó a regañadientes pero dejando claro que volvería al cabo de un tiempo.

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Su círculo cercano asegura que el emérito se ha mantenido durante todo este tiempo muy activo y optimista, y que siempre ha tenido en mente su futuro regreso a España. La ocasión ideal ha surgido ahora, con la presentación de una declaración voluntaria a la Agencia Tributaria para regularizar su situación fiscal y evitar una causa penal.

Fuentes próximas al emérito aseguran que la situación ha cambiado respecto a agosto, cuando abandonó el país, y que al despejarse su horizonte judicial ya piensa en su regreso. «Pero medita si volver ahora, en Navidad, o esperar a que la Fiscalía se pronuncie sobre la otra causa por las comisiones del AVE a La Meca», añaden.

En las últimas horas, Juan Carlos ha pagado a Hacienda los intereses y recargos de las tarjetas opacas donde recibía las donaciones del empresario mexicano Allen Sanginés-Krause. Al haber regularizado esta situación, se abre un nuevo escenario que el emérito entiende como una oportunidad para volver a España.

La posición del Gobierno

Durante las últimas horas se ha pronunciado el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, aunque tirando balones fuera. Sánchez mantiene lo mismo que en agosto, que «se juzga a una persona, no instituciones» y, aunque asegura que «iremos hasta el final en este asunto», pone el énfasis en que «la monarquía no está en peligro» en España.

Juan Carlos ya ha marcado el 5 de enero como fecha para su regreso a España, pero también sabe que un paso así tendrá que recibir el beneplácito tanto de la Casa del Rey como del Gobierno. Y en este caso, tiene dos obstáculos principales: la oposición a su regreso del vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, y el jefe de la Casa Real, Jaime Alfonsín. 

Pablo Iglesias fue el portavoz del sector republicano del Gobierno que se levantó contra la monarquía tras los escándalos y la huida de Juan Carlos. Iglesias y los suyos defendían que la corrupción manchaba a la institución monárquica y no a una sola persona, y denunciaron el secretismo con el que se había organizado la fuga del ex jefe del Estado.

Por su lado, el jefe de la Casa de Su Majestad el Rey, Jaime Alfonsín, fue uno de los artífices de la salida de Juan Carlos de España. Es conocida la animadversión que ambos se profesan desde hace años, y como consejero fiel del rey Felipe VI, defendió la necesidad de alejar al emérito de su hijo para no perjudicar los intereses de la Corona.

Objetivo: proteger al rey Felipe

De momento, el Gobierno guarda silencio en cuanto a la vuelta del rey Juan Carlos a España y deja la pelota en el tejado de la Casa Real. En la Zarzuela, por su lado, empiezan a preparar un cordón de seguridad para proteger al rey Felipe de la avalancha de críticas que se prevé si el rey Juan Carlos vuelve a pisar España.

Algo que ya se ha empezado a evidenciar durante las últimas horas. Desde que el abogado del rey Juan Carlos anunciara su intención de presentar una declaración voluntaria, los medios de comunicación han desatado una cascada de informaciones y reacciones que ha vuelto a poner a la Casa Real en el foco del debate público.

De nuevo, los escándalos de corrupción del rey Juan Carlos amenazan con erosionar la imagen de la institución y, desde la Zarzuela, ya hay un plan que pasa por desvincularse de las actuaciones del ex jefe del Estado. El Gobierno podría ayudar a ello mediante una ley de regulación de la monarquía en España, que daría una imagen de mayor transparencia.

Moncloa ya ha anunciado su intención de poner en marcha esta ley que, en todo caso, quieren negociar con la Casa Real. Mientras tanto, la estrategia en Zarzuela pasa por no mencionar a Juan Carlos. El rey Felipe VI no se ha referido a su padre desde aquel comunicado del 15 de marzo en el que le repudió públicamente y renunció a la herencia de origen opaco.

Desde entonces, entienden que todo lo que tiene que ver con Juan Carlos está en manos de su abogado, Javier Sánchez-Junco, y que todo lo que afecta al emérito no tiene nada que ver con el reinado de Felipe VI. Pero todo puede cambiar si tal y como tiene previsto, el 5 de enero el rey Juan Carlos pone pie en España para celebrar los Reyes en familia.