Fotografría de la familia Real con la Reina Letizia, el Rey Felipe VI, el Rey emérito Juan Carlos I y la infanta Sofía con la Princesa Leonor

Felipe y Letizia ya conocen las intenciones de Juan Carlos: ‘En menos de un mes’

El emérito ha mostrado a sus amigos su intención de volver en las próximas semanas como un ciudadano normal

El rey Juan Carlos vuelve a estar en boca de todos al crecer los rumores sobre su posible regreso a España. Tras despejar las dudas sobre su estado de salud y dar un paso más en la regularización de sus problemas con Hacienda, el emérito ha trasladado a sus amigos sus intenciones de volver a casa «en menos de un mes».

No es la primera vez que confiesa a su círculo íntimo de amistades sus ganas de volver, pero una vez más sus deseos chocan con los intereses de Casa Real. El propio Juan Carlos quiere pactar su regreso para no perjudicar los intereses de su hijo, el rey Felipe VI.

El pago de 4,4 millones a Hacienda que hizo Juan Carlos la semana pasada allana un poco más el camino de su regreso. Él considera que, en la medida que salde su deuda con el fisco estará legitimado para volver. Pero aún existe un gran rechazo en la sociedad española, y en la Zarzuela temen que su polémico regreso vuelva a perjudicar la imagen de la monarquía.

Según se ha filtrado, el emérito «quiere regresar como un ciudadano normal, sin privilegios ni honores, simplemente como un español que vuelve a su país». Juan Carlos cree que no tiene por qué huir, que no está imputado por ningún delito y que, una vez regularice su situación fiscal, estará legitimado para volar de nuevo hacia España.

El monarca, que se encuentra en Emiratos Árabes desde el 3 de agosto de 2020, ya hizo un primer pago en diciembre: abonó 678.393 euros a Hacienda para evitar que se le imputara por los movimientos económicos realizados en 2014. Juan Carlos pensaba que con ese pago podría volver a España por Navidades, pero la tensión política en torno al discurso de su hijo obligó a retrasar su viaje.

En las semanas siguientes se especuló sobre un posible empeoramiento de su salud, pero el propio Juan Carlos disipó todas las dudas con una foto donde se le ve en buen estado junto a miembros de la familia real emiratí. Juan Carlos trasladó a sus amigos que se encuentra con buen ánimo y que ha reactivado la idea de volver a España.

Con esta intención, la semana pasada depositó 4,4 millones de euros para pagar el impuesto y las demoras de donaciones hechas por su primo Álvaro de Orleans, y con las que Juan Carlos pagó decenas de vuelos charter. La ilusión del emérito por volver podría volverse a frustrar por el rechazo de Zarzuela a volver a tenerle en suelo nacional.

Rechazo en Moncloa y Zarzuela

Sus amigos dicen que incluso ha puesto fecha a su regreso. Juan Carlos quiere volver de forma inmediata, «en menos de un mes». Pero el Gobierno lo considera arriesgado y en la Casa Real mantienen la distancia con el emérito. Hay que recordar que el entorno del rey Felipe en la Zarzuela no tienen precisamente una buena relación con Juan Carlos

Juan Carlos abdicó en 2014 y se jubiló en mayo de 2019. En 2020, en plena pandemia, estallaron los escándalos fiscales del rey Juan Carlos, que forzaron su salida de España en una operación secreta coordinada por Moncloa y Zarzuela. El pasado viernes, Pedro Sánchez tuvo que volver a comparecer ante la nueva polémica, y esta vez lo hizo de forma más contundente que en las anteriores: «Siento el mismo rechazo que el resto de los españoles».

Pero la línea del Gobierno sigue siendo la misma, y Sánchez lo expresó de forma clara: una cosa son las personas y otra la institución. En esta línia, toda la estrategia del Gobierno y la Casa Real pasa por blindar la figura de Felipe. El propio Juan Carlos ha dicho a sus amigos que esperará a recibir la luz verde para no perjudicar a su hijo, dado el activismo de los ambientes antimonárquicos.

Los obstáculos a su regreso

El regreso de Juan Carlos a España no será nada sencillo. Para empezar, él quiere volver a la Zarzuela, pero este es un palacio gestionado por Patrimonio Nacional y por lo tanto pagado por todos los españoles. Su regreso allí no se vería nada bien. Felipe quiere mantener su palabra: «velar por la dignidad de la institución, preservar su prestigio y observar una conducta íntegra, honesta y transparente».

En segundo lugar, Juan Carlos quiere volver de forma permanente «como un ciudadanos normal». Pero el Gobierno cree que volver a tener al emérito en España puede ser un dolor de cabeza continuo para la monarquía, y un factor de desestabilización. De momento, Juan Carlos no abandona la esperanza de volver, y las próximos semanas mostrarán si puede cumplir su deseo o, como es de prever, tendrá que retrasar su ansiado regreso.